jueves, 12 de enero de 2012

Prohibición a LAN Argentina para operar vuelos internacionales desde Aeroparque

Por Ricardo J. Delpiano

LAN Argentina LV-BTM Blaise
Foto: S.Blaise
Finalmente y a pesar de haber presentado un recurso ante la Justicia, además de una serie de manifestaciones por parte de los empleados de la compañía, LAN Argentina en cumplimiento con la disposición 994/2011 de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) se vio obligada a alterar las operaciones internacionales de su filial trasandina desde el Aeroparque Metropolitano Jorge Newbery.

De esta forma y bajo el nuevo reglamento los vuelos de la filial transandina LA4540/LA4541 y LA4544/4545 hacia Sao Paulo Guarulhos y LA4638/4639 hacia Santiago de Chile volverán a partir desde Ezeiza, tal como se hacía hasta antes de la “internacionalización de Aeroparque” en marzo 2010. Por su parte los vuelos de LAN Airlines (LAN Chile) que se realizan a Aeroparque no debieran quedar afectados por la unilateral medida.

La entrada en vigencia de la cuestionada medida tendrá consecuencias tanto para los pasajeros como para la propia operación de la compañía, especialmente en lo referido a utilización de flota. Los viajeros deberán ahora trasladarse hasta Ezeiza para tomar los dos vuelos sudamericanos de LAN Argentina y disponer de mayores tiempos de conexión en el caso de que utilicen esos vuelos para combinar con los servicios domésticos que continuarán saliendo desde el Aeroparque metropolitano.

Para las operaciones, la disposición implicará que LAN Argentina vuelva a tener que basar A320 en Ezeiza, teniendo que efectuar vuelos ferry para la rotación de equipos con los consecuentes costos en términos de combustible, disponibilidad de aeronaves y de personal. En diciembre LAN señaló que esta decisión tendrá un impacto financiero pero no a nivel macro de todo el holding.

La resolución 994/2011 que restringe a LAN Argentina sus operaciones internacionales ha sido calificada como excluyente y discriminatoria, pudiéndose considerar también como dañina para la buena convivencia entre los Estados, especialmente cuando la disposición afecta a una compañía legalmente constituida bajo la normativa de la República Argentina, más aún cuando esta ha cumplido con todos los requerimientos establecidos.

Con el fin de encontrar un fundamento a la medida, se han señalado problemas de espacio en Aeroparque debido a que se encuentra al límite de su capacidad operativa en algunos horarios (resolución 994 según cita La Nación el 20/12/2011) o que LAN “volaba sin autorización de Aeroparque”, dichos que después cambiaron a: “hay una sobreexplotación de la terminal. Entonces se tuvo en cuenta la reciprocidad entre países"(La Nación 20/12/2011). Sin embargo, la autoridad argentina en esta materia no escatimó razón alguna a autorizar a Austral vuelos internacionales, además de los que ya realiza Aerolíneas Argentinas, ni incluir una restricción similar a TAM y GOL, compañías brasileras que también operan en Aeroparque. Posteriormente otras de las razones esgrimidas guardaron relación como una reacción y presión de Argentina hacia Chile para hacer que nuestro país se una a la iniciativa trasandina para impedir que buques británicos recalen en los puertos de estos Estados antes de llegar a las islas. (La Nación 24/12/2011)

La entrada en vigor de la resolución viene a constituir la reafirmación de la tesis intervencionista que la administración Kirchner realiza a favor de sus propios intereses, en este caso Aerolíneas Argentinas, su nueva herramienta política a través de la cual puede aparecer ante la población como un “hacedor de cosas” apelando al sentimiento de apego de la población hacia la “aerolínea del cóndor”, intervención que se ha repetido en otras oportunidades como en la negativa para entregar permisos definitivos a LAN Perú para la ruta Lima-Rosario, la negación para que Pluna, COPA y TACA incrementen vuelos y la prohibición para que aerolíneas extranjeras realicen vuelos chárter desde Argentina, lo que también afectó a una compañía nacional: PAL Airlines.

Hasta antes de la operación de Cristina Fernández, se especulaba que la controversia podría encontrar algún tipo solución durante la visita que la Presidenta iba a realizar a Chile a fines de este mes, pero tras la cancelación del viaje una posible salida queda en menos del camino que tome la vía judicial por el recurso interpuesto por LAN o mediante la negociación diplomática.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Veo una buena oportunidad para que nuestro gobierno, aproveche y mande los vuelos de Austral a Viña del Mar. Así, se potenciará ese aeropuerto, que posee la incomodidad necesaria para pasajeros y tripulantes como bonito gesto de integración latinoamericana.

Anónimo dijo...

Yo me imagina que el gobierno chileno puede prohibir que Aerolineas Argentias vuele entre Aeroparque y Santiago...hasta que el gobierno trasandina nuevamente permita que LAN opere vuelos internacionales desde Aeroparque.

Ian - Nueva Zelandia

Anónimo dijo...

Me imagino que el gobierno chileno no puede hacer nada porque Argentina, magistralmente, solo le negó los permisos a una aerolinea "argentina", independiente que sea de capitales chilenos, pero esta basada allá, por eso no se metieron con Lan Airlines (Chile) para que no le apliquen la "reciprocidad" de la decisión. No se le puede negar a AR aterrizar en SCL, lo mismo a Austral porque LA puede operar indistintamente en EZE o AEP.

Gastón Doval dijo...

Un pequeño comentario al pie de la nota. AU no tiene ninguna frecuencia extra - si no frecuencias que ya utilizaba AR, con lo cual no hay aumento de frecuencias. Aún así, la medida sigue siendo vergonzosa.

Saludos,

Anónimo dijo...

Esperar que un gobierno que abre sus mercados aéreos domésticos a la explotación de empresas extranjeras sin aplicar reciprocidad, lo haga por un problema de uso de un aeropuerto es ser ingenuo o no entender nada de la ideología instalada en la Moneda. USA inventó el sistema que hemos copiado, me pregunto si pueden hacer cabotaje empresas extranjeras en USA sin reciprocidad? La desprotección en beneficio de la liberalización ha llagado a extremos, por un desequilibrio extremo de poder.