miércoles, 4 de noviembre de 2015

Aerovías DAP atenderá ruta Punta Arenas – Balmaceda a partir de diciembre pese al desafío económico de la operación

Por Ricardo J. Delpiano 

DAP Bae146 CC-ACO 1 (DAP)
Foto: DAP
La aerolínea magallánica Aerovías DAP iniciará el próximo 2 de diciembre sus vuelos regulares entre Punta Arenas y Balmaceda, luego de beneficiarse del subsidio otorgado por el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones para revertir la necesidad de conectividad de los habitantes de las regiones de Aysén y Magallanes y la Antártida Chilena.

En consecuencia, Aerovías DAP realizará un vuelo semanal a partir de diciembre los días miércoles en horario de tarde en ambos sentidos. Las operaciones se realizarán con aviones BAe146-200 con capacidad para 90 asientos.

Desde la perspectiva de la aerolínea, la realización de esta nueva ruta se entiende como una muestra clara de su intención por mejorar la conectividad de la Patagonia chilena aprovechando su estructura de "nicho". Sin embargo, este nuevo servicio representa un desafío importante, principalmente desde el punto de vista económico por el bajo volumen de pasajeros que existe entre las ciudades de Balmaceda y Punta Arenas, razón que llevó a otros operadores a poner fin a los vuelos comerciales en ese tramo. Desde DAP, reconocen que pese al desafío económico están dispuestos a realizar “un esfuerzo”.

El subsidio está garantizado al 55% de la capacidad de la aeronave por lo que la compañía tiene el desafío de vender el resto del avión para financiar la operación. Dado el escaso volumen de pasajeros y por el tipo de aeronave a utilizar, existe una menor capacidad para que la aerolínea pueda ofrecer precios a un menor valor debiendo incurrir en valores altos para cubrir los costos de la operación.

Las Bases de Licitación (BALI) para postular al subsidio reconocen las condiciones del trayecto, al señalarse que existe “una poca probabilidad” para que un operador privado preste servicios de manera espontánea por el escaso volumen de habitantes en las zonas señaladas que permitan mantener y autofinanciar servicios de transporte aéreo regulares de pasajeros y carga.

El financiamiento compartido en esta ruta aérea está basado en la Ley Nº 20.378 de Subsidio al Transporte Aéreo Remunerado de Pasajeros que establece un programa de apoyo al transporte regional cuyo principal objetivo es promover el transporte público en zonas extremas como las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá, Aysén, Magallanes y la Antártica Chilena, además de las provincias de Palena y Chiloé, cuando el uso del transporte público sea significativamente menor al del resto del país. En el caso particular de la ruta Balmaceda – Punta Arenas, la tasa de viajes totales por habitante, resultante de la división del número total de viajes en transporte público mayor por los habitantes de la región es menor al 30% del promedio de las regiones del país.

La conectividad interregional es un aspecto pendiente en la aviación chilena principalmente por la excesiva centralización demográfica y económica del país, y la falta de polos de desarrollos en las regiones que permitan generar un tráfico rentable en el tiempo más allá de las rutas que unen sus ciudades con Santiago. Una situación que se agrava ante ciclos económicos adversos a nivel país y de la región, que obliga a los operadores aéreos a buscar más y nuevos mecanismos para generar una mayor eficiencia en función de asegurar un crecimiento sustentable en el tiempo que permita continuar brindando un servicio de transporte a más pasajeros.

En el caso chileno, el otorgamiento de subsidios en casos específicos pueden constituir un mecanismo interesante para mantener en lo posible algunas rutas no rentables o de baja demanda, que no permiten una operación espontánea por parte de los operadores. Si así lo considera el Estado de Chile, esta fórmula se enmarcaría en una especie de nueva alianza público – privada.

Independiente de lo anterior, el desarrollo de una aviación regional o la demanda de más vuelos específicos –como los llamados interregionales- en el largo plazo va a depender del crecimiento económico que el país logre conseguir en los años venideros y de cómo éste se logre distribuir a lo largo del país.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Los BAE son aviones caros de operar; aunque su consumo no es exorbitante, son 4 motores, y ya casi no existen MRO que hagan "overhaul" de motores ALF502 (sí hay para los algo más modernos RJ75 con sus motores ALF507), así que los escasos proveedores cobran precios muy altos, y repuestos nuevos ya casi no hay. Se ha puesto de moda usar los motores hasta que ya cumplan su vida ùtil y partir al desierto a canibalizar motores de aviones BAE-146 con motores con vida remanente. Sale harto más barato. Todo eso encarece la operación. No son malos aviones, pero sin duda hay opciones más económicas de operar; si es por el subsidio, podrían ser CRJ-200/ERJ-145 de 50 pax y dos motores. Por las condiciones meteorológicas, creo que no sería muy cómodo volar esa ruta en un turbohélice, a menos que tenga un techo de servicio superior, como los Dornier 328 que alcanzan FL310.