jueves, 17 de marzo de 2016

Líneas aéreas y las rutas sin escalas de ultra larga distancia: evolución natural de la industria y una batalla comercial

Por Ricardo J. Delpiano

Qatar Airways B787-8 IFE (RD)
Foto: Ricardo J. Delpiano
No hay duda, los vuelos de ultra largo alcance se han tomado las noticias aeronáuticas en los últimos años y especialmente en los días recientes, ante los anuncios de compañías como Emirates o Qatar Airways de abrir nuevas rutas de hasta 18 horas de duración, como las de Dubái a Auckland y Panamá, o la recién anunciada Doha - Auckland.

Si bien para la industria de la aviación la operación de las rutas de ultra largo alcance es considerada como parte de una evolución natural alcanzada por el desarrollo de la tecnología (nuevos aviones), mejores prácticas operacionales y modelos de negocios de líneas aéreas sustentables para capturar la demanda, para la mayoría de las personas es toda una novedad, lo que genera un impacto significativo, especialmente en los medios de prensa masivos.

El impacto de los vuelos de ultra largo alcance se puede resumir de dos maneras. La primera, por la duración de los mismos y lo que implica para los viajeros estar sentados dentro de un aparato de metal por casi un día entero, y una segunda, por las oportunidades que generan en términos comerciales, turísticos, etc. el hecho de que dos pares de ciudades situadas al otro extremo del planeta queden unidas sin ningún tipo de escala o conexiones.

Las compañías del Medio Oriente, específicamente Emirates, Etihad y Qatar Airways son las que lideran esta tendencia. Algunos factores que explican la realización de estas operaciones por parte de estas aerolíneas están: contar con un hub consolidado y geográficamente bien ubicado, aviones con capacidad/alcance suficiente para realizar este tipo de rutas, un modelo de negocios apropiado y una voluntad explícita de empresa y/o país de querer ir más allá de su región, destacar y tener un rol en el mundo global de hoy.

Otras aerolíneas también son parte de este proceso pero con un rol más limitado, ya que este tipo de vuelos atienden mercados específicos que conectan centros de negocios importantes para su red de rutas o bien complementan al resto de sus operaciones. Tal es el caso de Singapore Airlines que con el Airbus A350-900ULR volverá a retomar los vuelos sin escalas Singapur – Nueva York(JFK), Qantas en el tramo Sydney – Dallas Ft. Worth o Delta Air Lineas para Atlanta – Johannesburgo.

A fecha de hoy, las rutas sin escalas de mayor duración son: 
  • Auckland – Doha (Qatar Airways): 18 horas y 34 minutos, 9.030 millas náuticas (mn).
  • Dallas – Sydney (Qantas): 16 horas y 55 minutos, 8.570 mn.
  • Johannesburgo – Atlanta (Delta Air Lines): 16 horas y 40 minutos, 8.439 mn.
  • Abu Dhabi – Los Ángeles (Etihad Airways): 16 horas y 30 minutos, 8.390 mn.
  • Jeddah – Los Ángeles (Saudia): 16 horas y 25 minutos, 8.332 mn. 
  • Doha – Los Ángeles (Qatar Airways): 16 horas y 25 minutos, 8.306 mn. 
  • Dubái – Houston (IAH) (Emirates): 16 horas y 20 minutos, 8.158 mn.
  • Dallas –  Hong Kong (American Airlines): 16 horas y 20 minutos, 8.123 mn. 
  • Dubái – San Francisco (Emirates): 15 horas y 50 minutos, 8.103 millas.
De confirmarse por parte de Qatar Airways una futura operación a Santiago, esta ciudad también pasaría a integrar este selecto grupo de rutas de ultra largo alcance. Actualmente, las rutas con mayor duración que posee la capital chilena son París (CDG) – Santiago operada por Air France en más de 14 horas de vuelo – que también es la ruta sin escalas más larga realizada por un B777-200ER- y Santiago – Sydney, realizada por Qantas en B747-400ER en casi 15 horas.

Para las líneas aéreas, la realización de los vuelos de ultra largo alcance constituye un símbolo de sus capacidades operacionales y del nivel alcanzado por empresa. No todas las líneas aéreas están en condiciones de efectuar este tipo de operaciones, mismas que representan un desafío no menor. Por lo mismo, los anuncios sucesivos de vuelos de ultra larga distancia como los conocidos durante los últimos meses son un mecanismo para estar posicionada en el mercado y destacar entre los competidores. Independiente de que el vuelo se realice o no, la intención de operar un servicio de estas características entrega a la aerolínea una visualización adicional en el mercado.

Un ejemplo de lo anterior fue cuando Qatar Airways anunció la intención de volar sin escalas a Auckland. Semanas después, Emirates –su competidora más directa- respondió en forma inmediata con una ruta similar desde Dubái, la que fue implementada rápidamente y que en su vuelo inaugural fue operada simbólicamente con un A380 para luego quedar con atendida con un B777-200LR.

A simple vista existen tres elementos que permiten la realización de los vuelos de muy largo recorrido: contar con los aviones adecuados para la ruta, una demanda suficiente que permita generar una ruta rentable y/o sostenible en el tiempo y una combinación de la demanda existente o potencial con un modelo de negocios adecuado para desarrollarla.

Gracias a los avances de la ingeniería, actualmente fabricantes como Airbus o Boeing ofrecen a las líneas aéreas aviones altamente avanzados y eficientes, de bajo consumo de combustible, con una versatilidad significativa que permite no sólo atender rutas de ultra largo alcance como las mencionadas anteriormente, sino que también operar vuelos de corto o medio alcance. El caso más emblemático son la utilización de los A350XWB, B777-200LR o -300ER y los B787 Dreamliner, que vuelan rutas de más de 16 horas como de hasta una o dos horas de vuelo. A nivel de industria nuevos proyectos como el A350-900ULR, un eventual A350-1000 de ultra largo alcance o el futuro B777-X crearán condiciones para que nuevas rutas de ultra larga distancia puedan desarrollarse.

Como cualquier operación comercial, la existencia de una demanda rentable es fundamental para el desarrollo de cualquier ruta y especialmente, aquellas de ultra largo recorrido. Si no hay demanda, es altamente probable que la ruta no sea implementada o sea eliminada, tal como ocurrió con los vuelos entre Singapur y Nueva York (JFK) de Singapore Airlines con A340-500 o ahora con las dudas que existen para los vuelos Dubái – Panamá por parte de Emirates, cuyo servicio ha sido postergado -por ahora- hasta fin de año.

Emirates Dubai terminal 3 (Emirates)
Foto: Emirates
Finalmente, el desarrollo de una operación de ultra largo alcance obliga también una línea aérea a tener un modelo de negocios adecuado, que permita combinar de manera exitosa las capacidades y prestaciones de los aviones a operar la ruta con la demanda existente o potencial que será desarrollada. En la mayoría de los casos, las líneas aéreas que realizan estos vuelos mantienen al hub como eje central de operación, ya que les permite maximizar la ruta combinando pasajeros punto a punto con los que siguen en conexión, manteniendo alto los factores de ocupación. Como generalmente sucede en estos casos, el hub ya se encuentra consolidado con una alta oferta de rutas que asegura una adecuada alimentación de los vuelos de muy larga distancia como de toda la red.

Mención aparte es el nivel de servicios que una línea aérea debe ofrecer al pasajero en una ruta de estas características, con el fin de garantizarle un traslado seguro y confortable que le permita llegar a destino de la mejor manera posible, independiente de la clase en que viaje. Estos servicios adicionales o especiales, implican costos adicionales que deben ser asumidos por el operador y pueden generar desafíos en el caso de contar con un negocio apropiado para sustentarlos.

Con el desarrollo de nuevos aviones con autonomía para volar 19 horas sin escalas, el crecimiento natural de la demanda mundial y la consolidación de líneas aéreas con capacidad de sustentar un alcance global, la tendencia es que en los próximos años nuevas rutas de ultra larga distancia puedan implementarse. El desarrollo de nuevos programas de aviones como el B777-X por ejemplo, serán claves en este proceso, ya que por su versatilidad y capacidad, además de una probada economía en los modelos anteriores, entregan condiciones para que los operadores se embarquen en nuevos emprendimientos de estas características. 

1 comentario:

Anónimo dijo...

Y dónde quedó Dubai - Auckland lanzada hace unos días por Emirates?