viernes, 27 de mayo de 2016

Delta asegura que vuelos a Chile tienen una ocupación entre "las más altas" de la región y no descarta utilizar el A330 en el futuro

Por Ricardo J. Delpiano

Delta Air Lines B767 tail (R.Vildósola)
Foto: Rodrigo Vildósola 
En agosto 2015, Delta Air Lines cumplió 15 años de presencia en Chile, hecho que la compañía califica como un logro no sólo por conseguir que el país tuviese una nueva puerta de acceso a los Estados Unidos, sino que esta pueda mantenerse en el tiempo con óptimos resultados y con un producto en constante evolución.

“Vemos con agrado que cada vez más chilenos muestran su preferencia por el servicio, experiencia a bordo y confiabilidad operacional de Delta. Por nuestra parte, hemos evolucionado en nuestra oferta para el mercado chileno con el objetivo de ofrecer un servicio superior desde que el cliente compra su boleto en delta.com”, dice Rodrigo Bértola, director de Delta para Sudamérica Hispana.

Entre los cambios alcanzados, destaca la inversión en infraestructura en el aeropuerto de Atlanta, principal hub de Delta y que cuenta con una señalización completa en español, pensada para facilitar las conexiones de los viajeros latinos. También menciona las mejoras en servicio a bordo tanto en Delta One como en la cabina principal (Economy) o la introducción del producto Delta Comfort+, además del internet WiFi a bordo, un producto altamente valorado por los usuarios. 

Desde su aterrizaje, Delta ha concentrado su operación en la ruta Atlanta – Santiago la que realiza en forma diaria con Boeing 767-300ER con capacidad para 211 pasajeros, una oferta que la compañía considera adecuada para el tamaño del mercado pese a que sus proyecciones a futuro son optimistas. Pese a que por política, la compañía no divulga sus factores de ocupación específicos para cada servicio, Bértola indica que los vuelos hacia/desde Santiago tienen un promedio de ocupación que se ubica entre los más altos de América Latina y el Caribe, la que no debiera variar en el significativamente en el escenario actual.

Al igual que otras líneas aéreas, Delta está viendo una mayor competencia producto del incremento de capacidad con la llegada de nuevos operadores y más frecuencias, además de aviones con mayor cantidad de asientos, situación que influye en el descenso de los yields especialmente cuando la situación económica es menos favorable.

Al respecto, Bértola indica que “la competencia siempre es buena para cualquier industria o mercado. En Delta seguimos trabajando para ofrecer una mejor experiencia de viaje a nuestros clientes”. Para fortalecer el negocio, la compañía se asoció con Banco de Chile y Banco Edwards-Citi, con quienes comparten el compromiso de ofrecer los mayores beneficios a los clientes, alianza que asegura está comenzando a generar resultados muy positivos. “Continuamos liderando la industria con innovaciones que responden a las necesidades de todos nuestros pasajeros, tanto para quienes viajan por negocios como para quienes lo hacen por placer. Como mencioné anteriormente, estamos muy satisfechos con nuestro desempeño en Chile”.

A pesar que reconoce una desaceleración de la economía chilena, el ejecutivo destaca que la desaceleración no ha tenido una repercusión significativa que impacte en las operaciones. “La economía tiende a tener sus tiempos favorables y períodos de menor crecimiento, esto sucede en todo país. Como aerolínea, somos parte de la comunidad de negocios y entendemos nuestro rol que apoya el comercio y a la comunidad en general. Entonces, no nos desalentamos al ver desaceleración, apoyamos a Chile en nuestro rol de proveer a la comunidad de negocios un servicio de confianza para continuar progresando.”

Producto de una gestión basada en la eficiencia y la rentabilidad, además de una red en constante crecimiento gestionada a través de un modelo hub, que tiene como sede principal en el aeropuerto de Atlanta, Delta se ha fortalecido como empresa y ha creado distintas barreras defensivas que permiten mantenerse menos dependiente de situaciones locales para asegurar que la operación se mantenga continuada.

Considerando los altos factores de ocupación, una proyección de ventas optimista hacia el futuro y el efecto catalizador que ha tenido el ingreso de Chile al programa de Exención de Visas de los Estados Unidos (US Visa Waiver Program), Delta está constantemente analizando la demanda para ajustar la oferta de acuerdo a lo que el mercado puede ofrecer. “No descartamos el poder aumentar la capacidad con un cambio de avión a un Airbus A330 en el futuro”, señala Bértola.

Delta se muestra confiada de que las inversiones que está llevando a cabo en la modernización de la flota, aeropuertos y también en la gestión, continuarán creando elementos para asegurar que las operaciones que hoy realizan no sólo se mantengan sino que continúen creciendo. Con una alta satisfacción respecto de los resultados y evolución que la ruta Atlanta – Santiago ha conseguido, la compañía ve el futuro como prometedor. “Esperamos mayores éxitos en el mercado de Chile gracias a la preferencia de los clientes, al continuo apoyo de los socios de las agencias de viajes y sobre todo de los empleados de Delta por su dedicación y su orgullo de servir a los clientes día a día”.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Ojala se animen a volar con 777 tal como lo hacen a Lima. Saludos y felicitaciones por el blog.

Anónimo dijo...

Que aeronave usa a scl? La ruta atlanta-ezeiza es con b767-400. Saludos chilenos

Ricardo J. Delpiano dijo...

Hola

Delta Air Lines opera con Boeing 767-300ER. En temporada alta entre octubre y marzo ha utilizado B767-400ER, siendo este el avión con mayor capacidad utilizado en la ruta a Santiago.

Saludos,
Ricardo J. Delpiano

Anónimo dijo...

A EZE van a volar con el Airbus A330-300 quizás a SCL vuelen con ése mismo avión.