jueves, 18 de agosto de 2016

Japón de aprueba inclusión de Iberia en el joint venture asiático con British Airways, Finnair y JAL

Por Ricardo J. Delpiano

Iberia A340-600 EC-LEV (RD)
Foto: Ricardo J. Delpiano
El Gobierno de Japón, a través de su Ministerio de Territorios, Infraestructura, Transporte y Turismo, ha otorgado la inmunidad antimonopolio a Iberia para integrarse a la alianza comercial del tipo de joint venture que British Airways, Finnair y JAL mantienen en rutas entre Europa y Japón.

La aprobación antimonopolio japonesa representa un paso importante en la consolidación de la industria a nivel regional y global, además de ser una antesala positiva para Iberia de cara al próximo inicio de sus operaciones entre Madrid y Tokio (NRT), previstas para el 18 de octubre del presente año. Coincidiendo con la apertura de la nueva ruta, ese mismo día la compañía española se integrará formalmente a la asociación.

La inmunidad antimonopolio fue anunciada el 16 de agosto y permite a las cuatro líneas aéreas cooperar en la coordinación de horarios y tarifas, además de compartir ingresos en las distintas rutas adscritas a la alianza.

Como ocurre en este como otros tipos de alianzas, los pasajeros y clientes de las distintas líneas aéreas se beneficiarán de una mayor oferta en términos de red de rutas, opciones de vuelos, alternativas de conexión y ventajas para viajeros frecuentes, a precios más accesibles.

“Queremos dar gracias a los reguladores por aprobar nuestra solicitud de inmunidad antimonopolio para que Iberia se una a Japan Airlines, British Airways y Finnair en nuestro negocio conjunto entre Japón y Europa”, destaca Yoshiharu Ueki, presidente de JAL. “Este movimiento nos permitirá fortalecer nuestra asociación con los miembros de oneworld y entregar a nuestros clientes más beneficios para viajar entre Japón y Europa.

Alex Cruz, presidente y CEO de British Airways, indica que “estamos encantados de que nuestra compañía aérea hermana, Iberia, se una a nuestros socios de oneworld en el negocio conjunto. El disponer de más vuelos europeos a Japón, junto con los beneficios de contar con horarios coordinados y más beneficios para los viajeros frecuentes es una fantástica noticia para los consumidores”.

Iberia volará inicialmente tres veces por semana en la ruta Madrid – Tokio (NRT) con aviones A340-600. Este servicio se enmarca dentro de la expansión de la compañía española a Asia, que desde el 28 de junio incluye también a la ciudad china de Shanghái. Las dos nuevas rutas representan una nueva opción de conectividad desde España –y Europa- con Asia, así como también una alternativa adicional desde Latinoamérica, considerando el liderazgo que Iberia posee en la región.

Actualmente, British Airways vuela dos vuelos diarios desde Londres (LHR) a Tokio (NRT y HND), Finnair enlaza el hub de Helsinki con las ciudades de Tokio (NRT), Osaka (KIX), Nagoya y Fukuoka, mientras que JAL vuela diariamente desde Tokio (NRT y HND) a Paris (CDG), de Tokio (HND) a Londres (LHR) y desde Tokio (NRT) a Frankfurt y Helsinki.

Con la aprobación del joint venture, las cuatro aerolíneas verán fortalecidas su posición en las rutas que operan y frente a la competencia que tienen de parte de Lufthansa y ANA – All Nippon Airways, Air France – KLM y sus socias asiáticas o las grandes líneas aéreas globales del Medio Oriente.

Los joint ventures en aviación son una nueva forma de consolidación de las líneas aéreas. Se ubican en un nivel inferior previo a las fusiones por ser contratos atípicos y al margen en donde dos o más empresas se unen para realizar operaciones complementarias en sus negocios, crear uno nuevo o realizar acciones específicas comunes. En este proceso, las empresas participantes no comparten propiedad ya que cada una mantiene su independencia.

En las líneas aéreas esta fórmula de asociación se da para cooperar en rutas, tarifas, compartir ingresos, mantenimiento u otras áreas. Forman parte de un trabajo con visión global con el objetivo de fortalecer a la propia industria ante ciclos económicos y fenómenos socio-políticos más recurrentes e impulsar la conectividad a través de una mayor red de destinos para movilizar mayores volúmenes de pasajeros o carga dentro del sistema. A diferencia de las fusiones, los joint ventures son más flexibles, modificables y temporales, pudiendo ser incluso focalizados, en el cual una determinada línea aérea puede tener un joint venture para un mercado específico pero sin comprometer el resto de su operación o disponer de más de uno para el mercado que desee atender.

Las líneas áreas que participan en este tipo de asociaciones consiguen mayor eficiencia al coordinar operaciones y servicios, mayores sinergias, cooperación e inversión conjunta, como por ejemplo en términos de infraestructura aeroportuaria, acceso a más y mejores prácticas, además de una capacidad superior para alcanzar nuevos mercados sin realizar una inversión significativa que pueda poner en riesgo el negocio, todo manteniendo su estructura independiente, favoreciendo la búsqueda de nuevas oportunidades.

A fecha de hoy, los joint ventures se extienden por todo el mundo e incluyen a un distinto número de líneas aéreas con distintos modelos de negocios. Su proliferación dan cuenta de la aceptación que los Gobiernos hacen a este tipo de tipo de prácticas, especialmente aquellos que reconocen el valor del transporte aéreo como herramientas catalizadoras del desarrollo de la economía.

En Latinoamérica, los casos de American Airlines – LATAM Airlines, British Airways – Iberia – LATAM Airlines, y el de Aeroméxico – Delta Air Lines, demuestran que este tipo de asociación ya está presente en la región, las que para su funcionamiento y generación de los beneficios correspondientes, necesitan de la aprobación correspondiente de las autoridades. Recientemente, el Consejo Administrativo de Defensa Económica de Brasil (CADE) ha cuestionado el joint venture entre LATAM e IAG (British Airways) calificándolo de “complejo” en su implementación, pese a que en términos generales no difiere en gran medida de otros acuerdos de este tipo que se están dando en el mundo.

6 comentarios:

Shoshinsha dijo...

¿O sea que Iberia ya no se hará daño con JAL? A la larga es menos competencia y consecuencias negativas para el viajero en término de precios, ¿no?.

Afortunadamente Japón tiene muchas otras formas de conectarse con Europa.

¿Y qué pasa con países más chicos como Chile? Por ejemplo, Iberia + LATAM en Joint Venture implicaría una ruta SCL-MAD en la que no se harán daño y el usuario resulta perjudicado.

Sé que es la tendencia global y es difícil que las aerolíneas grandes se resistan a aliarse con otras, pero esto está apuntando a una industria aérea con más barreras a la entrada que antes y "des-intensificación" de la competencia para algunos países más que otros.

Los JV puede que no sean tan perjudiciales en mercados aéreos maduros como USA o Europa (donde abundan las opciones), pero en mercados con pocos oferentes, complicado.

Anónimo dijo...

Concuerdo
Los mismo sucede acá con Qantas y LAN

Anónimo dijo...

Cuando un mercado es maduro y cuando no?

Anónimo dijo...

Lo de Qantas y Latam, tienes que pensar que si no existiera el código compartido entre ellas, jamas hubiésemos tenido volando a Qantas a Santiago ya que es Latam quien alimenta esos vuelos.

Anónimo dijo...

Hablaba de la competencia , si Qantas no fuera oneworld tendría que competir con Latam y sería beneficioso para los pasajeros

Anónimo dijo...

Con o sin alianza la competencia se da igual. A los critican fíjense que cuando en la historia ha existido tanta oferta a Australia y tan bajos precios. Si no hubiese alianza entre Qantas y LATAM ambas se estarían peleando el mercado y quizás Qantas tendría menores chances porque no tendría como llegar a Brasil.