viernes, 20 de enero de 2017

Etihad defiende sus inversiones y estrategia de negocios frente a las turbulencias que enfrenta

Por Ricardo J. Delpiano

Etihad B787-9 takeoff (Etihad)
Foto: Etihad 
Turbulentos están los tiempos para la aerolínea nacional de los Emiratos Árabes Unidos. Factores externos asociados a la coyuntura internacional imperante e incierta y los bajos desempeños de importantes aerolíneas en las que participa complican por ahora los planes, obligándola a tomar una perspectiva más controlada.

Durante los últimos años, el posicionamiento global de Etihad se ha dado en forma combinada: por un lado un crecimiento propio a través de las operaciones que realiza desde Abu Dhabi y otro a través de la alianzas con acuerdos de código compartido más importantes participaciones directas en compañías que considera claves. Así, Etihad posee inversiones en Air Berlin, Air Serbia (ex JAT Airways), Air Seychelles, Alitalia, Virgin Australia y Etihad Regional (Darwin Airways), más una veintena de acuerdos de código compartido en distintas partes del mundo.

“La estrategia de alianzas de Etihad ha sido un elemento central en el crecimiento del negocio”, ha dicho James Hogan, CEO de Etihad, en la Conferencia Anual Air Finance que se llevó a cabo en Dublín este 18 de enero, en un intento por defender la estrategia desarrollada por su compañía frente a los cuestionamientos que está recibimiento, incluso desde su máximos jefes: las autoridades del Emirato.

Los inconvenientes vienen por los millonarios desembolsos que la firma y el Emirato han tenido que realizar para sustentar la estrategia de la compañía como para ir al rescate de muchas de las compañías en las que participa. Cabe señalar que parte importante de las aerolíneas socias fueron o son empresas en quiebra o deficitarias a las que el dinero de Abu Dhabi más que un salvavidas es una oportunidad de encontrar viabilidad hacia largo plazo en medio de una aviación más competitiva e incierta.

El objetivo de Etihad es participar en estas compañías para complementar su crecimiento y generar retornos en el largo plazo, a través de una alineación de estrategias y operaciones locales bajo una visión común. Sin embargo, este plan se ha visto truncado por las pérdidas que por años arrastra Air Berlin o el plan de negocios que no hace despegar a Alitalia, que para el 2016 reporta pasivos de 450 millones de euros con una proyección de pasivos mayores (hasta 500 millones) para este año, obligando a inyectar más capital.

Ante esta situación, el Gobierno de Abu Dhabi, propietario de Etihad, al cual la empresa rinde cuenta, está cuestionando la estrategia adoptada y preocupándose por los excesivos gastos que demandan sus socios, más todavía ante la caída de los precios del petróleo que le están generando menores ingresos a Gobiernos acostumbrados de disfrutar sus beneficios. Además, le preocupa los resultados de la propia compañía que ante esta situación y el incierto panorama internacional, están lejos de ser los óptimos y que están obligando a reducir frecuencias o cerrar rutas deficitarias, como Abu Dhabi – Sao Paulo (GRU) que terminará a fines de marzo próximo.

Como algunas de sus vecinas, Etihad está sufriendo las consecuencias de una fuerte competencia en rutas de largo alcance debido al aumento de actores que también están incursionando en este tipo de rutas desde sus propios países, el estancamiento de tráfico desde Europa, incertidumbres políticas en países como Turquía, Egipto, importantes emisores de tráfico en la región o lo que genera el “efecto Trump”, cuyo proteccionismo puede complicar los planes de expansión en Norteamérica. El impacto se comienza a sentir, ya que además del cierre de rutas, se ha anunciado el despido del 3.000 trabajadores.

“Nuestras inversiones han tenido un impacto inmediato en nuestros ingresos entregando cientos de millones de dólares en forma adicional que nos permiten llevar nuestros vuelo de conexión hacia delante. Esos beneficios han sido replicados en todas nuestras inversiones minoritarias en Air Berlin, Air Serbia, Air Seychelles, Alitalia, Jet Airways, Virgin Australia y Etihad Regional”, defiende Hogan. Agrega que “hemos creído que las inversiones minoritarias nos abriría una ventaja adicional que las alianzas globales no pueden utilizar. Esto porque estamos inmersos en la adquisición y generación de sinergias que ahorran cientos de millones de dólares a nuestros socios y a nosotros”.

Respecto al manejo de cada compañía que Etihad participa, expresa que si bien hay un objetivo común cada firma es responsable de si misma y tiene un plan de negocios que debe estar enfocado hacia la sustentabilidad del mismo. “Por supuesto, ellos tienen un plan de negocios en manos de una gestión local. Estamos encantados de prestar ayuda en la administración y aconsejarlos, pero sus planes e implementación de estos, están en sus manos”, dice.

En relación a las pérdidas de Air Berlin y Alitalia, Hogan reconoce que se están enfrentando a grandes desafíos. “Ambas están en un ambiente muy competitivo y necesitan abordar los problemas de larga data que están afectando sus negocios”.  Más favorable es la opinión respecto a Air Serbia, Air Seychelles, Jet Airways y Virgin Australia, donde el capital invertido las ha ayudado ser más eficientes y generar ganancias que entregan retornos. “Algunas aerolíneas necesitan reaccionar ante las presiones que enfrentan. Apoyaremos esos procesos”.

A nivel de industria, desde que Etihad adoptó su política de alianzas e inversiones en terceros la comparación con la antigua SAir Group siempre ha estado presente y con los mismos temores, donde las pérdidas de algunas compañías pongan en riesgo a todo el grupo. En la década de 1980, el grupo suizo se embarcó en inversiones en distintas compañías aéreas de Europa cuyas pérdidas lo llevaron a la quiebra y con ello, a aerolíneas como Sabena y Swissair, entre otras.

Hogan vuelve a defender la estrategia reiterando que “Etihad Group es ahora sólida, con un negocio diversificado y con fuerzas, que está en camino para dar forma a su destino en el futuro”.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Creo que con la reestructuración de airberlin están yendo por el camino correcto, pero les va a tomar años hacer que sea rentable... Lo mismo con Alitalia, que sigue teniendo una estrategia poco clara, ya que participa del Joint Venture transatlántico con Air France, KLM y Delta, pero también ajusta itinerarios y tiene relaciones con Etihad... Al parecer la estrategia de dejar que las aerolíneas en las que invierte tengan su propio camino muchas veces le juega en contra a Etihad...

Otra vez, las aerolíneas del Golfo haciendo noticia por una sostenida "debacle" (aunque siempre intenten vender otra pomada)

Anónimo dijo...

Idiosincrasia italiana en Alitalia, es un ancla para Etihad.