jueves, 9 de marzo de 2017

LATAM e IAG reciben aprobación unánime de Brasil para avanzar en su joint-venture

Por Ricardo J. Delpiano

LATAM e IAG logos (Cias. Aereas)
Foto: Cías aéreas.
Con un fallo unánime, el Tribunal Administrativo de Defensa Económica perteneciente al Consejo del mismo nombre de Brasil (CADE) ha aprobado el Joint Business Agreement entre LATAM Airlines e IAG, finalizando así su proceso de revisión que había comenzando en el mes de junio de 2016. La noticia fue recibida con júbilo por cada una de las partes ya que representa un paso importante para el proceso de consolidación que enfrentan.

“Estamos muy contentos que el CADE haya aprobado el acuerdo entre LATAM e IAG. Esta es una muy buena noticia para Brasil y la región ya que los pasajeros podrán disfrutar de los beneficios de contar con una mejor conectividad, nuevas rutas, mayor competencia y menores precios para viajar entre Brasil y Europa, lo que además aumentará el turismo y el comercio mutuo”, dice Enrique Cueto, CEO de LATAM.

Desde IAG, matriz de Aer Lingus, British Airways, Iberia y Vueling, celebran también la decisión indicando que la aprobación del acuerdo por parte de la autoridad económica brasilera “demuestra los beneficios que este acuerdo brinda a los pasajeros al proporcionar una mejor conectividad, más destinos y mayores opciones de vuelos entre Europa y Sudamérica”. Agregan que la materialización del joint venture “impulsará el turismo y los viajes de negocios”.

Durante la revisión, el CADE evaluó los alcances del acuerdo en materia de libre competencia y los beneficios que traerá para los pasajeros, incluyendo la mejor conectividad y ampliación de la red de destinos y menores precios que esto puede generar.

Con esta aprobación, LATAM se ha comprometido con la autoridad brasilera a lanzar dos nuevas rutas entre Brasil y Europa, además de generar una medida respecto a la capacidad ofrecida en la ruta Sao Paulo (GRU) – Londres (LHR) y la cesión de slots y acceso a distribución interlineal para cualquier nuevo operador que quiera volar dicha ruta. Todos los compromisos tendrán una duración de entre 7  y 10 años, plazo en el cual habrá un consultor independiente quien revisará el cumplimiento de las medidas anteriormente señaladas. Actualmente, LATAM y British Airways son los únicos operadores en la ruta Sao Paulo (GRU) - Londres (LHR). 

La apertura de dos nuevas rutas entre Brasil y Europa será beneficioso no sólo a nivel local (Brasil) sino que también para la región, que se beneficiará de nuevas y más opciones de viajes, accesibles por el modelo multihub que LATAM posee.

La decisión unánime de CADE entrega un positivo precedente para la aprobación que otras autoridades económicas deben realizar respecto a los JBA que LATAM busca suscribir con American Airlines e IAG en cada uno de los países donde operan. También acompaña a las decisiones favorables que otras autoridades económicas mundiales han tenido para este tipo de acuerdos, entendiendo el altísimo valor que estos procesos de consolidación tienen para la industria aérea, los pasajeros y para el desarrollo de los países a nivel turístico, económico y social. Inicialmente, CADE había realizado apreciaciones respecto a los efectos que tendrían estas asociaciones en la competencia y si bien en su momento pudieron generar algún temor, no fueron significativas o determinantes al momento de la resolución.  

“Esta decisión se suma a las múltiples aprobaciones que este tipo de acuerdos han tenido en el mundo entero y ratifica la convicción de las autoridades de libre competencia en los beneficios que éstos conllevan, tanto para los pasajeros como para las economías de los países”, afirma Cueto.

LATAM confía en que al igual que CADE, las autoridades de libre competencia de otras jurisdicciones analizarán y ponderarán los beneficios sustanciales que estos acuerdos traen para los pasajeros. Asimismo, reitera que este tipo de acuerdos forman parte del desarrollo del transporte aéreo para proveer menores precios y mejores servicios, promoviendo el turismo en la región. “LATAM continuará colaborando activamente con las autoridades pertinentes aportando todos los antecedentes que se requieran”, puntualizan.

En Chile, la Fiscalía Nacional Económica (FNE) ha cuestionado los JBAs que LATAM quiere suscribir con IAG y American Airlines, emitiendo en calidad de aportes una serie de indicaciones al Tribunal de Defensa de Libre Competencia del país (TDLC) alegando presuntos aspectos negativos que esta asociación traería para el mercado aéreo chileno, acción que se une a las promovidas por la Asociación Chilena de Empresas de Turismo (ACHET). Esta última, considera que los JBAs en cuestión no se pueden aplicar en un mercado concentrado como Chile. La visión de ACHET no consideraría el crecimiento de la oferta aérea por parte de la competencia que lentamente se comienza a manifestar con la llegada de nuevas líneas aéreas desde Europa y los Estados Unidos a corto-mediano plazo. 

LATAM ha señalado que el TDLC reconocerá los beneficios que estos acuerdos tienen para Chile, tal como sugieren algunos realizados por destacados economistas como Andrea Butelmann (PhD en Economía y ex ministra del TDLC), y Aldo González (PhD en Economía). Butelmann indica que “los acuerdos (JBA) incrementarán y mejorarán las alternativas para los pasajeros en términos de tiempo de conexiones”. Por su parte, González, afirma que “mientras más estrecho es el grado de cooperación, mayor es la reducción observada en las tarifas”.

Los joint ventures o Joint Business Agreements en aviación son una nueva forma de consolidación de las líneas aéreas. Se ubican en un nivel inferior previo a las fusiones por ser contratos atípicos y al margen, en donde dos o más empresas se unen para realizar operaciones complementarias en sus negocios, crear uno nuevo o realizar acciones específicas comunes. En este proceso, las empresas participantes no comparten propiedad ya que cada una mantiene su independencia.

Por sus características, se ubican en la escala de asociatividad en el nivel previo a la fusión y son una respuesta natural de las aerolíneas a la crisis post 11 de septiembre de 2001, a la generación de nuevas amenazas globales y ciclos económicos más frecuentes, entre otros factores que condicionan a la industria. Uno de los objetivos que se persiguen es crear fortalezas y generar barreras defensivas ante un aumento de los costos, ciclos económicos y también, una mayor competencia.

Actualmente, el 80% de las principales compañías aéreas en el mundo cuentan con al menos un acuerdo de este tipo, más del 30% del tráfico de largo alcance global opera bajo este tipo de cooperación.

Para los usuarios, estos acuerdos generan beneficios al contar con una mayor cantidad de rutas destinos y opciones de viaje, gozan un incremento en la conectividad con más puntos de conexión o pares de ciudades atendidos, más variedad y mejores precios, y un incremento en el nivel de servicios. Una de las ventajas es que el cliente tiene mayor capacidad de elección ya que cada aerolínea mantiene sus productos y servicios a los que puede acceder según su preferencia o disponibilidad.

Las líneas áreas que participan en este tipo de asociaciones consiguen mayor eficiencia al coordinar operaciones y servicios, mayores sinergias, cooperación e inversión conjunta, como por ejemplo en términos de infraestructura aeroportuaria, acceso a más y mejores prácticas, además de una capacidad superior para alcanzar nuevos mercados sin realizar una inversión significativa que pueda poner en riesgo el negocio, todo manteniendo su estructura independiente, lo que favorece para la búsqueda de nuevas oportunidades.

3 comentarios:

Daniel Cardenas Contreras dijo...

Alguna idea de esas dos nuevas rutas?

Anónimo dijo...

La ACHET no es que se preocupe de los consumidores simplemente ven que se les escapan las comisiones para los agentes de viaje. Ahora curiosamente este gremio siempre se ha opuesto a todo lo que ha hecho LAN parece una pelea de niños.

Anónimo dijo...

Las tarifas no bajan con los Joint Ventures... es una falacia gigantesca