miércoles, 3 de mayo de 2017

Alitalia ingresa a una “administración extraordinaria” en un nuevo rescate gubernamental como última medida para evitar la quiebra

Por Ricardo J. Delpiano 

Alitalia B777-200ER taxi SCL (RD)
Foto: Ricardo J. Delpiano
Se dice que la historia es cíclica y la de Alitalia, así lo confirma. Por segunda vez en menos de 10 años, la principal compañía italiana debe acogerse a la protección gubernamental como último mecanismo antes de enfrentar una eventual liquidación, que dejan atrás los anuncios de prosperidad de su actual administración, que bajo el auspicio de los dineros de Abu Dhabi, parecieran que iban a ser más claros que años anteriores.

Después de una sesión extraordinaria celebrada el 2 de mayo, el directorio de Alitalia determinó solicitar una “administración extraordinaria” al Ministerio de Desarrollo Económico de Italia, que en término simples se traduce como una intervención gubernamental transitoria para asegurar la operación de la aerolínea mientras se evalúa la situación financiera que permita determinar una posible venta, administración o su liquidación total.

La decisión de la junta directa viene después de la decisión tomada por los trabajadores de la empresa, quienes con un 67% de los votos, rechazaron el plan de rescate propuesto que incluía una disminución de 8,0% de los salarios de los tripulantes, el recorte de 1.700 puestos de trabajo y una capitalización extraordinaria de €2 millones. “El voto negativo ha determinado la incapacidad de implementar el relanzamiento y reestructuración de la compañía”, dijo Alitalia en un comunicado.

Atendiendo la petición de Alitalia, el Estado italiano ha nombrado a tres administradores cuya función será estudiar la situación de la empresa y dependiendo de los resultados, elaborar un plan de recuperación o simplemente decidir la liquidación total de la compañía. Los administradores denominados comisarios extraordinarios son Luigi Gubitosi, ex director de la televisión pública RAI, Enrico Laghi, ex administrador de la siderúrgica ILVA y Stefano Paleari, un especialista en transporte aéreo. Paralelamente, el Gobierno ha concedido un nuevo préstamo de €600 millones para asegurar las operaciones por un periodo de seis meses.

Pese a la delicada situación que la mantiene al borde del cierre, Alitalia ha asegurado a los pasajeros que todas las operaciones a fecha de hoy se mantienen y no habrán afecciones respecto a los vuelos. Sin embargo, considerando el clima interno esa intención no es posible de asegurarla, principalmente ante medidas de fuerza que puedan surgir en los próximos días.

Esta es la segunda vez que Alitalia se somete a un rescate de parte de la administración pública. La primera ocasión tuvo lugar en el año 2008, después de años de arrastrar una delicada situación financiera.

En 2014, el ingreso de Etihad al 49% de la propiedad de Alitalia supuso la mayor esperanza para la aerolínea italiana tanto por los recursos como por el modelo de negocios impulsado, pero ni los dineros del emirato ni las condiciones impuestas lograron revertir la situación. En una primera instancia, la compañía árabe puso condición una reducción de casi 3.000 empleados para concretar la inversión, a la que los sindicatos italianos no sólo se opusieron sino lograron doblarle la mano a sus nuevos salvadores. Sólo se concretaron 1.635 despidos.

Si bien hubo brotes verdes iniciales, la situación de Alitalia no prosperó obligando este año a un ajuste del plan de negocios que incluía drásticos recortes de costos, reducción de flota y un nuevo modelo de negocios para vuelos de corto-medio alcance. La nueva meta fijada busca volver a la rentabilidad para 2019 y reducir en €1.100 millones los costos, además del retiro de 20 aviones de fuselaje angosto, mayor productividad por empleado y nuevas iniciativas de negocio. Un plan que a la luz de los hechos tampoco logró prosperar.

Después de décadas de inversiones, rescates y nuevas privatizaciones, la situación de Alitalia da cuenta que no se trata sólo de un problema de dinero, sino de cómo se administra reiterando la importancia de la gestión. Los altos costos laborales sumado a una incapacidad para alcanzar acuerdos crean un frente interno de difícil solución, más todavía cuando existe la espalda de una entidad estatal dispuesta a mantener un status quo más que a la búsqueda de resultados.

El Gobierno de Italia defiende a toda costa a Alitalia por considerarla como una empresa “emblemática para el país” y en ese sentido, la intervención la justifica como “un acto de responsabilidad” en un servicio aéreo que se considera “fundamental”. No obstante, el Primer Ministro italiano, Paolo Gentiloni, ha descartado que el nuevo rescate sea un intento de estatización. “La nacionalización de Alitalia ha estado excluida desde el primer momento y la rechazamos también ahora”, puntualizó.

El ministro de Desarrollo Económico, Carlo Calenda, indicó también que el préstamo otorgado es el mayor que se puede otorgar y está dirigido a salvaguardar las operaciones aéreas con el fin de evitar un caos mayor, debido a las más de 4,9 millones de reservas existentes.

La decisión de abrirse a nuevos inversionistas es el escenario ideal que se busca. Si bien esto no implica necesariamente un retiro de los actuales accionistas si debiera modificar la participación de las partes, siempre y cuando, existan interesados en invertir en una de las compañías aéreas europeas más difíciles de administrar. En ese contexto, surge la interrogante: ¿quién está dispuesto en invertir en Alitalia? Actualmente, Alitalia está integrada por Etihad Airways (49%) y MIDCO S.P.A. (51%), sociedad conformada por los bancos Intesa Sanpaolo y Unicredit, además de otras empresas.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Alitalia, la Aerolíneas Argentinas de Europa. Quien querrá invertir en una empresa quebrada con sindicatos tan poderosos que aún en quiebra siguen viviendo en otro mundo.

Anónimo dijo...

Si Alitalia quiere sobrevivir tiene que enfocarse en las rutas long haul y dejar de competir (a pérdida) contra Ryanair e EasyJet en el mercado doméstico italiano... por otro lado, los sindicatos siempre la tendrán contra las cuerdas, por lo que quizás la mejor alternativa para todos sea la liquidación total

Anónimo dijo...

Santiago seguro de los destinos a cerrar.

Anónimo dijo...

Ya salen los amargados diciendo que Santiago a cerrar... patético el comentario-

Cristián Marambio Ávila dijo...

Cómo anda de ocupación en SCL?

Anónimo dijo...

Pesimista

Anónimo dijo...

Santiago y Bs As son de los destinos más rentables en latinoamerica, no creo que los cierren, quizá hagan un recorte en rutas nacionales e intraeuropeas

Anónimo dijo...

Siempre me ha quedado la duda si los que dicen que *Santiago seguro destino a cerrar* son Chilenos? o uno de nuestros vecinitos, de ser así nadie comenta el cierre "temporal" de la recientemente estrenada ruta a Lima de B.A.

Saludos.

Javier.

Anónimo dijo...

Brasil y Argentina sostienen AZA en Sudamérica. Si empeoro la situación, scl corre con desventaja. Una pena.

Anónimo dijo...

Cualquier compañía aérea del mundo habría cerrado que rato. Bien por bachichas.

Anónimo dijo...

En estas crisis, lo que se cierra son las rutas de corto radio. Las de largo radio son las que se mantienen por ser las rentables y sujetas a menos competencia.