martes, 11 de julio de 2017

LAW y la tasa de embarque en Chile: es “impositiva, desmedida y antojadiza”

Por Ricardo J. Delpiano

LAW B737-300 mantto (RD)
Foto: Ricardo J. Delpiano
Sumándose al llamado de sus competidores respecto a la urgente necesidad por disminuir el alto valor de las tasas de embarque, Latin American Wings (LAW) realiza un fuerte cuestionamiento al impuesto que actualmente grava a todos los chilenos que viajan en avión al que califica como “impositivo, desmedido y antojadizo”. Actualmente, Chile posee la tasa de embarque más cara de Sudamérica.

En una columna en diario Pulso (10/07/2017), el presidente de LAW, José Miguel Rebolledo, postula que el cobro de la tasa desvirtúa el rol del Estado (ente al cual está dirigida la tasa), ya que su función única es de normar y fiscalizar la actividad aérea en el país. El planteamiento del directivo concuerda con los de sus pares, al señalar que la finalidad original de las tasa de embarque (financiar la infraestructura aeroportuaria) no se estaría cumpliendo ya que dicha labor es realizada por los concesionarios de los aeropuertos.

Desde su perspectiva, las tasas de embarque en los valores actuales representa un cobro del Estado pero que este eludiría su responsabilidad, primero al retribuirlo en inversiones y luego al traspasar a las líneas aéreas su cobro, las que deben realizarlo y asumir su impacto frente a los usuarios. Para Rebolledo, la situación actual genera además, una barrera de entrada para los nuevos operadores porque se entiende que tendrían una menor flexibilidad para realizar los pagos al Estado en comparación con una compañía ya establecida con varios años de operación, tal como ocurre con la compañía que administra.

“En el pasado estas tasas eran recaudadas por la autoridad en cada aeropuerto, hoy este rol fue traspasado a las líneas aéreas, que son responsables de recaudarlas, administrarlas y transferirlas a la autoridad incluso debiendo inmovilizar fondos en garantías bancarias, creando una barrera de entrada adicional a la industria, sin que este traspaso de función recaudadora tenga correlato en reducción de valores o eficiencias equivalentes”, sostiene el directivo.

Como se menciona, uno de los grandes cuestionamientos a los valores actuales es la escasa visualización que existe respecto a la inversión que se afirma realizar. Según la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) las tasas de embarque sirven constituyen la principal fuente de financiamiento del sistema aeronáutico nacional. En la Cuenta Pública de la Institución (año 2015, última disponible), el 81% de los ingresos corresponden a los derechos de embarque pero no específica su utilización, indicándose sólo que estos cobros son por el “uso de las instalaciones, servicios y facilidades en los terminales aéreos”.

En el planteamiento anterior, sólo aplica en forma completa a aquellos aeropuertos o aeródromos no concesionados del país, ya que en otros, los servicios e instalaciones son en su mayoría entregados por los concesionarios en forma directa o a través de servicios subconcesionados. En estos casos, los servicios prestados por DGAC que inciden en el proceso de embarque estarían relacionados con los de seguridad (AVSEC), ya que para otros servicios aeronáuticos la entidad realiza cobros adicionales a los operadores aéreos.

En 2016, DGAC asegura que los cobros por tasa de embarque para 2015 (año de la última Cuenta Pública disponible) aumentaron en un 10% en comparación al año anterior (2014) como resultado del mayor flujo de pasajeros principalmente desde la zona centro del país. Esta afirmación es anterior a la instalación de nuevos modelos de negocios como los de bajo costo y tarifas bajas (LCC), que desde los últimos meses han generado una nueva ola democratizadora de los viajes aéreos en el país.

A diferencia de Sky o JetSMART, LAW no es una compañía de LCC. Sin embargo, el alto valor de la tasa de embarque le afecta por igual representándole una dificultad para que sus clientes, visualicen las ventajas que conlleva una operación más eficiente dentro de su propuesta al usuario. Actualmente, la compañía busca abrirse en el mercado aéreo nacional con un modelo “tradicional” (legacy) y está invirtiendo en el desarrollo de nuevas rutas e incorporación masiva de aeronaves, como la que espera conseguir para el mes de septiembre cuando más Boeing 737-300 y al menos tres B767-300ER puedan sumarse a la flota.

Del planteamiento de Rebolledo sobre que los altos valores no reflejan eficiencias, se infiere una alusión a los aspectos pendientes que existen en los aeropuertos y aeródromos de Chile, algunos de los cuales han afectado directamente a sus operaciones. El caso más evidente es la falta de un Sistema de Aterrizaje por Instrumentos de Categoría III (ILS CAT III) en Carriel Sur (Concepción) que le ha representado retrasos en sus operaciones en ese destino como en otros.

La Asociación Chilena de Líneas Aéreas (ACHILA) afirma que los chilenos no perciben la baja sostenida de los pasajes en los últimos 10 años, ya que actualmente la tasa de embarque sigue siendo alta representando hasta el 60% del valor del pasaje. Según la entidad, en los últimos cinco años se ha generado un excedente de más de US$ 400 millones por tasas recaudadas que hoy están en poder del Estado y puntualiza que “menos del 50% de los costos del sistema corresponden a gastos de infraestructura, evidenciando la viabilidad de la reducción de tasas de embarque”.

Recientemente, el gobierno de Michelle Bachelet ha cerrado la puerta a cualquier revisión del valor de la tasa. La actitud no acompaña al historial proactivo que el Estado de Chile ha tenido en oportunidades anteriores de avanzar en forma alineada con la industria de la aviación para continuar potenciando el desarrollo del país en términos de conectividad y fomento a la economía. Sin alternativas ni la posibilidad de establecer un diálogo adecuado y multisectorial, las líneas aéreas enfrentan dificultades para seguir democratizando los viajes aéreos en el país.

Compartiendo la opinión de sus pares, Rebolledo finaliza argumentando que no está en contra de la eliminación del impuesto pero sí de que este se ajuste de manera tal de que “no conspire” contra el crecimiento aeronáutico. Hablando en una perspectiva general, sentencia que “en la industria no estamos contra un sistema que nos grave, pero sí contra el que impera en Chile, el que a todas luces nos parece desmedido en forma y en fondo”.

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Le sugiero al señor Rebolledo no caer en lo mismo que torpemente hizo Sky, que finalmente derivó en una acción colectiva del SERNAC, una verdadera vendetta del Estado por polemizar a través de los medios por el valor de la tasa de embarque. Por mucho que todos los medios publiquen la opinión de las líneas aéreas, las autoridades "acorraladas" no darán pie atrás. Creo que es mejor impulsar este asunto privadamente con las autoridades respectivas. Saludos

Anónimo dijo...

Porque el presidente de LAW afirma que es antojadiza? Según recuerdo nadie puso la tasa de embarque de la noche a la mañana. En lo demás muy de acuerdo, así como en la interpretación que se hace.

Anónimo dijo...

Las aerolíneas deberían hacer frente colectivo y llevar las propuestas o la necesidad a los candidatos presidenciales sobre este tema. El gobierno de Bachelet ya murió y no va a hacer nada al respecto. Con suerte hace algo para lo que le conviene y menos lo hará para cosas que le importa al ciudadano común.

En poco tiempo más aparece otro estudio del SERNAC o alguna denuncia X y culparan a LAW de algo.

En Chile todo puede pasar.

Anónimo dijo...

Que triste pero cierto el último comentario anónimo. Es la forma de actuar del actual gobierno, es cosa de ver el actuar antojadizo y desequilibrado del SII... si eres pro-gobierno, no pasa ná con las boletas truchas, si eres de oposición, las penas del infierno, desafuero y todo lo demás. Lo mismo puede pasar aquí; ya acusaron una vez a LAW del tema de ingresar Haitianos ilegalmente, cuando el filtro no son ellos, son las mismas autoridades que acusaron a LAW quienes son los encargados de velar por quien entra y quien no. Es de no creer el nivel de incompetencia! Parecieran venir directos del "probo y profesional" caos-gobierno de Maduro

Francisco Proboste dijo...

Matemática simple, a una tasa promedio de unos USD 8 por pasajero, y un total de 15.000.000 al año, el sistema estaría recaudando USD120.000.000 anuales. De verdad, a mí también me hace pensar que es una tasa antojadiza. No sé en qué pueden estar gastando ese dinero, más si no se transparenta como se menciona en esta nota. No se paga infraestructura, ni tampoco la operación de de la mayoría de los grandes aeropuertos. ¿En qué se gastan esa plata?¿Cómo se gestiona, es eficiente? Lamentable, pero ante la pobre defensa por parte de la DGAC me hace sospechar que se está malgastando.

Anónimo dijo...

En las reformas de la Nueva Mayoría. La tasa aeronáutica es uno de los componentes que mas recauda el fisco

Anónimo dijo...

Francisco muy de acuerdo con ese simple análisis. Hay que considerar que la DGAC cobra por los otros servicios así que sería bueno tener datos de transparencia en que se invierte. Además muchos aeropuertos administrados por la DGAC es decir los que no están concesionado dejan mucho que desear.

Anónimo dijo...

Antojadiza porque es innecesariamente alta

Anónimo dijo...

Por que no hay un critetio razonable y establecido para el calculo de esta.

Anónimo dijo...

Vayan a disfrutar de sus tasas aeronáuticas al Museo Aeronáutico. Con toda la recaudación anual no han sido capaces de ampliar el edificio principal, y siguen sumando aviones, helicópteros, planeadores anualmente.

Anónimo dijo...

A los dos últimos anónimos -con doctorados en economía seguro- les pregunto entonces que es "baja y razonable" entonces...

Anónimo dijo...

SEI, Meteorología Aeronáutica, Servicio de vuelo, Navegación Aerea, Radar primario, radar secundario, vigilancia de uno de los espacios aéreos más grandes del mundo, AVSEC, electricidad aeroportuaria, control de fauna silvestre y tantos otros no se pagan por obra y gracia del espíritu santo.

Recuerde también que parte de la tasa de embarque también va a bolsillo del concesionario (que por cierto se caracterizan por ahorrar en calefacción, ahorrar energia, plagas de roedores por falta de prevención, etc.)


La tasa de embarque no es antojadiza, sino que responde a una serie de factores. Si se baja la tasa de embarque vendrán las pataletas de las concesionarias (que viven en gran parte de esas tasas) por menores ingresos.

Además la tasa de embarque la pagan quienes efectivamente se suben a un avión. Si la bajan perfecto, pero de alguna otra parte tendria que salir el dinero restante. No seria justo que el fisco subsidiaria ese diferencial con recursos de todos para hacer más barato el viaje de los menos.

Francisco Proboste dijo...
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