sábado, 16 de junio de 2018

Etihad asegura mejoras en sus resultados en medio de una reestructuración de la organización

Por Ricardo J. Delpiano

Etihad B787-9 takeoff (Etihad)
Foto: Etihad
A pesar de que desde la empresa destacan una mejora del desempeño operativo en un 22,0%, Etihad Airways continúa estando inmersa en un escenario adverso provocado por los resultados fallidos de las inversiones realizadas en otras líneas aéreas como la desparecida Air Berlin y una Alitalia también en quiebra. Aunque habitualmente no publica balances, la línea aérea de bandera de los Emiratos Árabes Unidos muestra las cifras obtenidas en 2017 en un intento  que se interpreta como señales por dar mayor transparencia a su gestión.

Según informan desde Abu Dhabi, el año pasado se consigue una reducción favorable de las pérdidas pasando de los US$1,95 mil millones obtenidos en 2016 a US$1,52 mil millones para 2017. Entre los factores que explican esta relativa mejora están un aumento de los ingresos, aumento de los yields, un enfoque más disciplinado de la oferta, mayor utilización de la tecnología y una mejora en el mercado internacional. “Un fuerte enfoque en las eficiencias entregó una reducción del 7,3% en los costos unitarios, a pesar del impacto adverso de US$337 millones por alza en el precio de combustible”, comenta la línea aérea agregando también, que se realizaron reducciones de gastos administrativos de 14,0% o de US$162 millones.

La política de inversiones en terceras compañías desarrollada por la administración del ex CEO James Hogan, con el fin de crear una red global apoyada por socios estratégicos en mercados claves, fue cuestionado en su momento por los riesgos que convenía desarrollar grandes programas de inversión en compañías en situaciones financieras delicadas. Dicha política recuerda a la desarrollada en la década de los ’90 por SAir Group en Europa, cuyos negativos resultados lleva a la quiebra a emblemáticas empresas como Sabena o Swissair y que por los números obtenidos en la firma de Abu Dhabi, parecieran repetir el mismo escenario.

Con el fin evitar un escenario adverso para Etihad, la junta directiva de la compañía ha iniciado un plan de ajuste y una completa transformación del negocio que se manifiesta en la reducción de la oferta eliminando rutas no rentables, retiro de aeronaves y su reemplazo por equipos más eficientes, además de un enfoque más disciplinado de crecimiento.

En 2017, Etihad recibe dos Airbus A380 y nueve Boeing 787-9 con los cuales reemplaza a 16 aviones que incluyen a toda la flota A340-600, algunos A330 y A319. Asimismo, la incorporación de un A330-200F para Etihad Cargo permite renovar a una aeronave similar más antigua. Como resultado, la edad de la flota total a seis años. En rutas, además del cierre de los vuelos a Sao Paulo (GRU), que ponen fin a sus operaciones en Sudamérica, la firma del emirato anuncia el término de los servicios a Dallas Ft. Worth, Entebbe, Jaipur, San Francisco, Teherán y Venecia, sin descartar otras reducciones dependiendo del plan de negocios que se adopte.

Para optimizar los resultados, Etihad apuesta por mercado más rentable con incrementos de capacidad colocando el A380 en rutas desde Abu Dhabi a París (CDG) y los B787-9 a Ámsterdam, Atenas, Ammán, Beijing, El Cairo, Madrid, Seúl, Shanghái (PVG), Nagoya y Melbourne. Como parte de las mejoras, la empresa ha trabajado en mejorar su operación brindando mayor puntualidad a sus servicios, solucionando un tema pendiente y de alta repercusión en la calidad de servicio al usuario. En 2017, la puntualidad de los vuelos de Etihad alcanzan un promedio de 82,0%, mientras que en el funcionamiento del hub se logran un 79,0% de vuelos a tiempo para las salidas y de 89,0% para las llegadas.

“Nuestro proceso de transformación ha arrojado resultados tangibles para 2017”, dice Peter Baumgartner, CEO de Etihad Airways. “El desempeño operativo alcanzó niveles récord, y desde el punto de vista operativo, continuamos reduciendo costos sin comprometer la seguridad ni la calidad en todas las áreas de negocio”.

De acuerdo con cifras publicadas por Etihad, en 2017 se logran ingresos por pasajeros de US$5 mil millones frente a los US$4,9 mil millones de 2016 y unos ingresos estables de US$0,9 mil millones en el negocio de carga. Durante el año pasado, transporta 18,6 millones de pasajeros en comparación a los 18,5 millones de 2016, con una oferta total de 115 mil millones de asientos con una flota de 115 aviones en comparación con los 119 que se utilizaban en 2016.

El objetivo de la reestructuración de Etihad es convertir a la línea aérea en una organización ágil y eficiente con el objetivo de hacerla más resistente a un entorno muy competitivo que se espera que aumente en el corto plazo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Yo siempre pensé que Etihad iba a reventar a LAW con demandas por haber copiado su libre. Nunca pasó.