domingo, 5 de abril de 2020

Tráfico aéreo crece moderadamente en febrero por vacaciones, pero se advierte drástica caída para marzo por COVID-19

Por Ricardo J. Delpiano

SCL Pasajeros sala de espera doméstica (RD)
Foto: Ricardo J. Delpiano
Después de la crisis política-social de octubre y meses siguientes, febrero muestra el mayor crecimiento del tráfico aéreo de pasajeros en Chile de los últimos cuatro meses. Impulsado por los vuelos domésticos, pese a los incrementos de capacidad realizados en rutas internacionales, el movimiento de pasajeros crece 4,9% con 2.582.864 personas transportadas en vuelos domésticos e internacionales. En los dos primeros meses 2020, se movilizan 5.240.919 pasajeros con un alza no significativa de 2,4%.

La concentración de viajes para el segundo mes de vacaciones con una mayor preferencia de los destinos domésticos impulsados por la acción de las compañías de bajo costo y tarifas bajas (LCC, por sus siglas en inglés), es el principal factor que se interpreta del resultado que mensualmente entrega la Junta Aeronáutica Civil (JAC). Desde octubre, el mercado aéreo chileno viene mostrando un periodo de estancamiento con tres meses de caídas seguido de un mes de estabilidad que, ante la ausencia un menor grado de conflictos, da pie para una recuperación.

De acuerdo con datos anteriores, el tráfico aéreo en Chile cae un 6,0% en octubre, seguido de un descenso fuerte en noviembre de 8,6% y de un 1,8% en diciembre. Recién enero 2020, es el mes que se detiene la caída con un crecimiento casi neutro de 0,1% impulsado por el inicio del periodo vacacional y la disminución de los conflictos. Cabe recordar, que los conflictos están en ciertos periodos a episodios de insurrección política de alta repercusión generando incertidumbre e inseguridad. En todos los periodos, el segmento internacional es el más afectado, pese a la mayor oferta realizada por las líneas aéreas.

En febrero, las líneas aéreas con servicios internacionales desde y hacia Chile transportan 974.314 pasajeros con una caída de 3,8% en comparación con 2019. El segundo mes del año, el tráfico internacional todavía ve las consecuencias de la crisis política-social del país y si bien logra aplanar la curva de descenso en comparación de los meses anteriores no alcanza la recuperación considerando las incidencias de marzo por el inicio de la crisis del COVID-19 y especialmente, por el cierre unilateral de las fronteras por parte de los Gobiernos. En el periodo enero-febrero se movilizan 2.009.255 pasajeros en vuelos internacionales con una caída de 4,8% en comparación con los dos meses de 2019.

Los vuelos domésticos registran en febrero un crecimiento significativo de doble dígito con un alza de 10,9% respecto al mismo mes del año anterior. Son 1.608.550 pasajeros los que viajan en rutas dentro de Chile. Entre enero y febrero, las compañías aéreas transportan 3.231.664 personas con un aumento del 7,4% en comparación con igual periodo del año 2019.

En febrero, JetSMART es la línea aérea con mayor crecimiento tras registrar un alza de 21,8% en comparación 2019, explicado por el crecimiento de la red doméstica con vuelos troncales desde y hacia Santiago y las rutas interregionales con dos bases aéreas en Antofagasta y Concepción. En variación porcentual, las alzas siguen para SKY con 17,5% determinado por el aumento de capacidad con la colocación de los Airbus A320neo en la mayoría de las rutas y LATAM Airlines con un alza de 6,2%.

Por participación de las líneas aéreas, LATAM tiene una cuota de 57,2%, seguida de SKY con 25,0% y JetSMART con 16,9%, siendo la participación más alta que esta compañía tiene desde su instalación en el país. Más atrás se ubica Aerovías DAP con 0,7% y ONE Airlines con 0,1%, ambas en su rol de nicho.

El movimiento de carga en febrero crece 6,6% con 32.284 toneladas transportadas en vuelos domésticos e internacionales. El alza está determinada por la carga doméstica con un aumento de 38,0% para 3.295 toneladas, mientras que la carga internacional tiene un crecimiento no significativo de 3,9% con 28.989 toneladas.

En el periodo acumulado de los dos primeros meses 2020, se movilizan por avión 68.522 toneladas de mercancías en vuelos internacionales y nacionales, registrando un crecimiento de un 9,7%, en comparación con igual periodo del año anterior. La carga internacional crece en esos meses un 7,3%, mientras que la doméstica un 38,1% con 61.723 y 6.799 toneladas, respectivamente.

Considerando, el crecimiento neutro del tráfico de pasajeros de enero, febrero es el primer mes una verdadera alza, aunque no llega a ser significativa. Sin embargo, el inicio de la recuperación se verá afectada nueva y drásticamente por la suspensión masiva de operaciones en vuelos domésticos e internacionales por el cierre de las fronteras por parte de los Gobiernos y la caída de la demanda por la percepción de contagio del COVID-19 en la población. Probablemente, a partir de mediados de mayo o junio, la oferta internacional comience con una recuperación gradual, siempre y cuando no se impongan nuevas restricciones y los Gobiernos logren controlar la pandemia.

Producto de la suspensión de operaciones aéreas, se estima que el transporte de carga también continúe con afecciones, aunque en menor grado dado que el movimiento de carga continúa abierto en los países. Sin embargo, es necesario precisar que parte importante del movimiento de mercancías desde y hacia Chile se realiza en las bodegas de aviones de pasajeros (bellies).

sábado, 4 de abril de 2020

American retira todos sus A330, B757, B767 y 76 B737, entre otros, para enfrentar la crisis

Por Ricardo J. Delpiano

American Airlines B767-300ER SCL (RD)
Foto: Ricardo J. Delpiano
Con una drástica reducción de vuelos domésticos y la paralización del 75% de la red internacional, las imágenes de los aviones de American Airlines detenidos por distintos aeropuertos en los Estados Unidos se multiplican. Dallas Fort Worth, Tulsa son sólo algunos ejemplos del difícil panorama que enfrenta la compañía, al igual que muchas en el mundo. Según Cirium, alrededor de 4.700 aviones de distintas compañías aéreas están detenidos en todo el mundo.

Al igual como ocurre con el escenario post 11 de septiembre 2001 (11-S), el COVID-19 obliga a muchas compañías adoptar medidas extremas para sortear la crisis y la reducción de capacidad. De acuerdo con la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), si las restricciones se levantan en un periodo de tres meses y las economías comienzan una recuperación gradual, el tráfico aéreo volverá a reactivarse. No obstante, la caída en la demanda y la desconfianza de los usuarios a medios masivos de transporte pueden influir en que la recuperación de esta sea a un ritmo menor, obligando a las compañías aéreas a revisar la oferta de asientos de la red (en términos de ASK).

Por lo anterior, American está considerando amplia el retiro de aviones más antiguos. A los 34 B757-200 que mantenía operativos, se suma también los B767-300ER y recientemente 76 B737-800 fabricados entre 1999 y 2001. A estos se agregan nueve Airbus A330-200 heredados de la fusión con US Airways y nueve Embraer ERj190. La medida es confirmada por Robert Isom, presidente de la compañía, a todos los trabajadores. En el caso de los A330-200, B757 y B767-300ER, la medida implica el retiro de todos los modelos de esas flotas.

Para los 76 B737-800 que dan de baja, American considera que la reincorporación del B737 MAX ayudará a compensar ese descenso en capacidad. Si bien Boeing venía considerando un retorno al servicio del avión hacia mediados de año, la línea aérea con base en Dallas Fort Worth estima que debido a la crisis actual el reintegro de estos equipos se produciría en los últimos meses 2020. Mientras tanto, los nuevos A319 y A321 que ha incorporado en los últimos años permiten compensar la capacidad en una primera instancia.

Si bien la salida de los B757-200 y B767-300ER estaba programada con las últimas incorporaciones de A321neo y B787-8/-9, la desprogramación de los A330-200 y los B737-800 más antiguos responden a los altos costos que implicarían los trabajos de mantenimiento y retrofit. Antes de su retiro, American utiliza los últimos B767-300ER en vuelos especiales de repatriación de ciudadanos, siendo el último vuelo el realizado el 30 de marzo en el tramo Lima – Miami.

De acuerdo con Isom, American tiene detenidos 135 de 150 aviones de fuselaje ancho en varios aeropuertos de los Estados Unidos. Los equipos operativos realizan los pocos vuelos internacionales que se mantienen como algunos tramos domésticos con la consolidación de frecuencias ante la baja demanda. A estos se agregan otros 300 aviones de pasillo único también dejados en tierra.

No se descarta que nuevos ajustes en flota puedan producirse de agravarse la situación financiera o que la crisis se extienda más allá de los tiempos estimados (tres meses). En ese sentido, y siguiendo la lógica de las decisiones adoptadas por la compañía, equipos como los antiguos de la familia A320 heredados de US Airways podrían también estar amenazados en su continuidad.

Con una recuperación gradual de la demanda para 2021, la demanda por equipos más eficientes y de menor costo operativo puede abrir la puerta para posibles nuevas órdenes en los próximos años, contribuyendo a reactivar la producción de los grandes fabricantes y el diseño de aviones de nueva generación. Siguiendo la tendencia observada durante los últimos años, equipos como la familia A320neo o los B787 corren con mayor ventaja para recuperar los niveles de ASK en American a lo largo de la década, por ser modelos actualmente en producción y son utilizados por la línea aérea. Más adelante, puede también abrir la opción a otros modelos como el eventual New Model Airplane (NMA) que Boeing evalúa desarrollar.

viernes, 3 de abril de 2020

KLM inicia temporada alta de 2020 con operación reducida: sólo Lima y Sao Paulo figuran en Sudamérica

Por Ricardo J. Delpiano

KLM B777-300ER PR-BVR (RD)
Foto: Ricardo J. Delpiano
En medio de la mayor crisis aérea, KLM comienza su temporada alta de verano del hemisferio Norte con una operación extremadamente reducida correspondiente al 10% de su programación de vuelos regular. Desde el 29 de marzo hasta tres de mayo, la compañía holandesa tiene previsto mantener conectividad en 25 destinos intercontinentales y 32 ciudades europeas. Posteriormente, irá revisando el escenario dependiendo de las condiciones y restricciones existentes.

Con la paralización y retiro anticipado de los cuatro Boeing 747-400 que aún posee, todos los vuelos intercontinentales pasan a realizarse con parte de los 14 B777-200ER, 13 B777-300ER, 13 B787-9, y tres B787-10. Si bien dispone de otras aeronaves como los Airbus A330-200/-300 para vuelos de media y larga distancia, estos aviones no operarán por el momento. KLM explica que el resto de la flota estará estacionada en el aeropuerto de Schiphol. En las rutas europeas, se ocupan los equipos tradicionales conformados por B737 Next Generation y Embraer ERj190.

La programación reducida hasta mayo considera entre dos a tres frecuencias por ruta, a excepción de Ámsterdam – Nueva York (JFK), la única que mantendrá un servicio diario. Según la información disponible, KLM operará en Norteamérica a Atlanta, Calgary, Chicago (ORD), Ciudad de México, Los Ángeles, Nueva York (JFK) y Toronto. En zona de África y Medio Oriente a Abu Dhabi, Dubái, Johannesburgo, Muscat y Nairobi. En Asia, mantiene vuelos hacia Bangkok, Beijing, Hong Kong, Osaka (KIX), Nueva Delhi, Seúl (ICN), Shanghái (PVG), Singapur y Taipei. En Centroamérica están considerados vuelos a Panamá y San José de Costa Rica, mientras que en el Caribe sólo a Curacao.

Las rutas en Sudamérica continuarán afectadas de manera significativa al mantenerse suspendidos los vuelos a los principales destinos que atiende en la región. Durante las próximas semanas, KLM normalizará, aunque con frecuencia reducida, las rutas Ámsterdam – Lima y Ámsterdam – Sao Paulo (GRU), con tres y dos vuelos por semana, respectivamente.

La línea aérea holandesa explica a los pasajeros que para el resto de los destinos de la red que existen muchos países con restricciones de viaje y tienen sus fronteras cerradas lo que impide la operación. Con un plan de compensación vigente desde hace algunas semanas, sugiere a los pasajeros visitar la página de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) para conocer la situación de ingresos a cada país.

Con el fin de asegurar conexiones en la medida que sea posible bajo las actuales condiciones, en Europa se mantendrán vuelos desde Ámsterdam hacia Aberdeen, Barcelona, Bradford, Berlín (TXL), Birmingham, Bristol, Bruselas, Dublín, Düsseldorf, Copenhague, Edimburgo, Estocolmo, Frankfurt, Ginebra, Glasgow, Gotemburgo, Hamburgo, Leeds, Lisboa, Londres (LHR y LCY), Lyon, Madrid, Manchester, Múnich, Newcastle, Oslo, París (CDG), Roma, Stuttgart, Viena y Zúrich.

En conversación con Richard Quest en CNN, Pieters Elbers, CEO de KLM, señala que la operación reducida se orienta en base los siguientes objetivos: asegurar la conectividad de las personas, la repatriación de ciudadanos que buscan volver a sus hogares, y el transporte de carga (lo que incluye el traslado de insumos médicos).

El máximo directivo de la línea aérea holandesa señala que esta crisis es la mayor que enfrenta la industria de la aviación y tendrá un impacto fuerte en otras industrias. Las primeras estimaciones indican que se eliminarán alrededor de 2.000 puestos de trabajo en las próximas semanas. Para la economía de los Países Bajos es un golpe fuerte, considerando que KLM es la segunda fuente de empleos.

jueves, 2 de abril de 2020

LATAM reduce sus operaciones de pasajeros en 95% durante abril

Por Ricardo J. Delpiano

LATAM A320neo CC-BHA (RD)
Foto: Ricardo J. Delpiano
Ante el escenario adverso producto del cierre unilateral de las fronteras y la caída de la demanda, como consecuencia de los efectos de la pandemia del COVID-19, LATAM Airlines realiza una nueva revisión de su capacidad de ofrecida en toda la red. De acuerdo con la última información de la compañía, las operaciones de pasajeros se reducen en un 95% en comparación con los niveles del año anterior.

Según LATAM, las operaciones domésticas se concentrarán en Brasil y Chile con frecuencias y cantidad de destinos limitados. Los vuelos internacionales se mantienen al mínimo con vuelos en cinco rutas: Santiago – Sao Paulo (GRU), Santiago – Los Ángeles, Santiago – Miami, Sao Paulo (GRU) – Miami y Sao Paulo (GRU) – Nueva York (JFK).

Al revisar la capacidad, LATAM indica que en Brasil continuará volando a 39 destinos con frecuencias reducidas. Las operaciones consideran vuelos desde los principales centros de conexiones en el país como Sao Paulo (GRU y CGH), Brasilia y Fortaleza, de manera tal de garantizar la conectividad interna. El plan está alineado con las directrices establecidas por el Gobierno en asegurar una red doméstica mínima en medio de la crisis reconociendo la importancia de la aviación para el normal funcionamiento del país.

En Chile, LATAM mantiene frecuencias limitadas a 13 de sus 16 destinos en el país. Se suspenden temporalmente las operaciones a Isla de Pascua, Castro y Osorno. La compañía mantiene su compromiso de continuar conectando al país asegurando al menos un vuelo a cada capital regional y la ciudad de Calama. A excepción de Isla de Pascua, los pasajeros que quieran viajar a Castro u Osorno, pueden optar por alternativas como Puerto Montt.

Según la información de la Dirección de Aeropuertos del Ministerio de Obras Públicas (MOP), el aeropuerto de Mataveri se encuentra operativo en un 100%, pero por la cuarentena total que rige en la Isla de Pascua, los vuelos comerciales están suspendidos hasta nuevo aviso, a excepción de vuelos de carga. El aeródromo de Mocopulli de Castro se encuentra cerrado para operaciones comerciales, pero habilitado para vuelos de emergencia, servicio de búsqueda y rescate, y evacuación aeromédica. El aeródromo de Cañal Bajo continúa operativo.

Ante la crisis del COVID-19, LATAM indica que la medida adoptada en los vuelos de pasajeros será evaluada permanente en función de las restricciones de viaje en los distintos países y según la demanda. Los vuelos domésticos de las filiales en Perú, Argentina, Colombia y Ecuador siguen suspendidos, por razones regulatorias.

LATAM indica que las operaciones con aeronaves de carga no se han visto afectadas por los cierres de fronteras y restricciones de viaje.  A fin de apoyar las exportaciones e importaciones y el transporte de bienes esenciales en la región, la compañía está aumentando la capacidad (medida en toneladas disponibles por kilómetro o ATK) en más de un 15% aportados por la flota carguera.

La medida considera un aumento de 21 a 26 la cantidad de vuelos semanales entre Sudamérica y los Estados Unidos, un alza de 20% en las operaciones entre Sudamérica y Europa, además de una utilización de aviones de pasajeros para vuelos exclusivamente de carga a través de la modalidad seat container.

La mayor crisis aérea llega a la mayor línea aérea de América Latina en medio del cambio de sus mandos directivos. Como ha sido comunicado anteriormente, desde el 01 de abril de 2020, Roberto Alvo se desempeña como nuevo CEO de LATAM Airlines Group en reemplazo de Enrique Cueto, quien asume como director en la junta tras la renuncia de Juan José Cueto. LATAM señala que en la próxima junta ordinaria de accionistas se deberá proceder a elegir y renovar al directorio.

MOP cifra en 83% la cantidad de vuelos cancelados al 31 marzo en el aeropuerto de Santiago

Por Ricardo J. Delpiano

SCL estacionamiento A320 LATAM y JetSMART COVID-19 (Roberto Araya)
Foto: Roberto Araya
Con una reducción al mínimo de las operaciones de las líneas aéreas nacionales, la suspensión de servicios y la paralización total de vuelos de SKY, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) registra una cancelación histórica de vuelos en el aeropuerto de Santiago. La cifra refleja el drástico impacto que impone el escenario del COVID-19 con el cierre unilateral de las fronteras por parte de distintos Gobiernos.

De acuerdo con la Dirección de Aeropuertos del MOP, las cancelaciones de vuelos en el aeropuerto Arturo Merino Benítez de Santiago pasan de un 5% registrado el 9 de marzo al 83% a fin de mes (31 de marzo). En operaciones aéreas, la cifra porcentual corresponde a 26 operaciones aéreas canceladas, mientras que para fin de mes dicho número llega a 346. Como reflejo de lo anterior, manifiesta una reducción del 51% del promedio de vuelos por semana entre los primeros días de enero y el 30 de marzo, pasando de 164.375 operaciones a 83.941, respectivamente.

Habitualmente, las líneas aéreas mantienen un alto nivel de regularidad y puntualidad en el aeropuerto de Santiago. Según el reporte de la Junta Aeronáutica Civil (JAC), las operaciones aéreas registran en 2019 una regularidad promedio de 99,4%, mientras la puntualidad alcanza al 88,8%. Lo anterior, se reafirma también con el informe de Official Airline Guide (OAG) que coloca al aeropuerto de Santiago como el sexto en puntualidad a nivel mundial en la categoría de 10 a 20 millones de pasajeros por año, además de los logros conseguidos por compañías aéreas como LATAM, por ejemplo.

A fecha de hoy, todas las compañías aéreas que operan en el aeropuerto de Santiago presentan afecciones en sus servicios. Estas se manifiestan con suspensiones temporales de vuelos durante periodos definidos o indefinidos o una reducción de frecuencias. En el caso de las líneas aéreas chilenas, LATAM mantiene vuelos específicos a las capitales regionales y la ciudad de Calama, además de operaciones internacionales en la ruta Santiago – Sao Paulo (GRU), Santiago – Los Ángeles y Santiago – Miami, JetSMART una operación de cinco rutas desde la capital y SKY con una paralización total.

Como reflejo de lo anterior, MOP constata que el principal terminal aéreo de Chile mantiene una inédita cantidad de aeronaves en tierra. Según los datos de la autoridad, son 93 aviones los que permanecen estacionados en distintos sectores del aeropuerto.

Según información proporcionada por JetSMART, la detención de la flota alcanza a siete aviones en el aeropuerto de Santiago. Considerando la paralización total de SKY, esta compañía dispone otros 15 aviones detenidos. El resto se distribuye en LATAM y otros operadores.

La paralización masiva de las flotas en un periodo reducido de tiempo implica afecciones en la infraestructura de los aeropuertos, especialmente cuando estas presentan desafíos en lo que respecta a espacios como pueden ser las posiciones de estacionamiento de aeronaves. Desde hace años, los problemas asociados a la infraestructura aeroportuaria constituyen una de las principales preocupaciones de la industria aérea por el crecimiento asimétrico que exhiben en relación con el tráfico aéreo y aumento del parque de aeronaves, tanto de líneas aéreas como de la aviación privada.

MOP señala que el aeropuerto de Santiago dispone de mayor espacio en el caso de que recrudezca la continencia. Las obras de ampliación de la terminal aérea y las áreas de movimiento favorecen a que el principal recinto aeronáutico de Chile esté en una posición más favorable en ese ámbito en comparación con años anteriores. Como ejemplo, se pueden mencionar las habilitaciones de la plataforma W en el sector occidental del aeropuerto al sur del espigón C, nuevas calles de rodaje, además de otros espacios en lugares concesionados que permiten ubicar a un número adicional de aeronaves. La ampliación y construcción asociada al terminal de pasajeros que lleva a cabo Nuevo Pudahuel es clave en este proceso.

Ante la contingencia, se puede considerar un menor impacto en la infraestructura por la diversificación de las flotas de las tres principales líneas aéreas chilenas en el extranjero. Por ejemplo, JetSMART tiene otros siete aviones en Argentina y SKY seis aparatos en el Lima, además de LATAM que por su diversificación operacional posee bases en distintas ciudades de la región.

La mayor crisis aérea golpeará con fuerza en la región. Las líneas aéreas poseen una liquidez que va de menos de un mes hasta un máximo de siete meses, según el último informe financiero de IATA. Para las firmas chilenas, se estiman pérdidas de ingresos por alrededor US$1.849 millones para 2020, lo que representa una baja de 40% en comparación con 2019. Dichas estimaciones amenazan a 11.474 puestos de trabajos directos, cifra que se eleva a 47.219 si se consideran los empleos que dependen indirectamente del normal funcionamiento del transporte aéreo.

Por ser parte del sistema aeronáutico, la industria aérea considera que para soportar y sobrevivir con éxito a la crisis se requieren la participación de los Gobiernos a través de distintos mecanismos de ayuda. La razón responde a que son estos los que establecen los impuestos, los cargos aeronáuticos, participan en la construcción y gestión de infraestructura, incluso cuando esta es insuficiente o llega en forma tardía para atender la demanda, además de imponer restricciones, entre otras acciones.

miércoles, 1 de abril de 2020

Lufthansa realiza vuelo especial a Santiago como parte del plan de repatriación global

Por Ricardo J. Delpiano

Lufthansa B747-8 BER (Lufthansa)
Foto: Lufthansa
Con un Boeing 747-8, Lufthansa vuelve a aterrizar en el aeropuerto de Santiago con una operación sin escalas desde Alemania. La línea aérea alemana se suma a los vuelos especiales de realizados en los días anteriores por Swiss y Austrian. De esta manera, tres de cinco líneas aéreas del holding alemán han participado en la repatriación de ciudadanos desde Chile.

En la mañana de hoy, el vuelo LH9914 arribó en horas de la madrugada al aeropuerto Arturo Merino Benítez de Santiago, procedente desde Frankfurt. Si bien es específica, se trata de la primera operación que realiza a la capital chilena desde marzo 2006 cuando abandona la ruta para reemplazarla por los vuelos de Swiss que se mantienen hasta marzo 2009. Desde el término de los vuelos propios de pasajeros, el holding continúa con la relación operacional con Chile mediante la realización de operaciones de carga en régimen temporal o con vuelos chárter de Lufthansa Cargo.

Como muchas líneas aéreas en el mundo, Lufthansa y Lufthansa Group pone a disposición de sus respectivos Gobiernos la capacidad para efectuar labores de repatriación ante la emergencia de salud pública que está imponiendo el COVID-19, y muy especialmente, el cierre de las fronteras.

“Estamos haciendo lo mejor para que cada uno pueda volver a casa con sus seres queridos. A fecha de hoy, Lufthansa ha transportado a cerca de 48.000 pasajeros en 262 vuelos especiales de regreso a casa”, dice Luthansa en su cuenta para noticias el 27 de marzo. Agrega que desde esa fecha existen otros 46 vuelos de repatriación adicionales los cuales están en preparación o en desarrollo como ocurre con Santiago.

Según informa Lufthansa en su sitio web, la repatriación se realiza en cooperación con el Gobierno Federal de Alemania. Los interesados deben registrarse en el sitio web especialmente habilitado para dichas labores, revisando la información que entrega el Ministerio de Asuntos Exteriores alemán. Además de la cantidad de vuelos realizados, Lufthansa deja abierta la opción para que otros vuelos de repatriación continúen realizándose.

El vuelo de regreso desde Santiago con destino Frankfurt está planificado para 02 de abril. Además de la capital chilena, Lufthansa está realizando en el transcurso de estos días operaciones especiales hacia Asunción, Buenos Aires (EZE), Ciudad de México, Lima, entre otras ciudades en la región y el mundo.

Tras una reducción casi total de la oferta de asientos en toda la red por la detención de los vuelos, Lufthansa Group está comenzando a aplicar un programa de recuperación de las operaciones con algunos vuelos regulares limitados hasta el 19 de abril. “Esta situación tiene una dimensión histórica. Actualmente, casi nadie quiere o puede viajar. Es por esto que nuestros horarios están ahora esencialmente orientados a las necesidades de los ciudadanos europeos que quieren volver a sus países. ¡Ahora, estamos transportando a tantas personas a casa como sea posible!”, explica Harry Hohmeister, miembro de la junta directiva de Lufthansa.

De acuerdo a lo programado, los vuelos de larga distancia disponibles tienen como origen los hubs de Frankfurt y Zúrich con una frecuencia de tres veces por semana hacia Bangkok, Chicago (ORD), Johannesburgo, Nueva York (EWR), Montreal, Sao Paulo (GRU) y Tokio (HND). En rutas medias, Lufthansa ofrece 40 vuelos diarios a las ciudades más importantes de Alemania y Europa, desde los hubs de Frankfurt y Múnich. Eurowings, la división de bajo costo y tarifas bajas (LCC, por sus siglas en inglés), tiene programados un mínimo de vuelos desde Colonia, Düsseldorf, Hamburgo y Stuttgart. 

Falta de liquidez inmediata y caída de la demanda de hasta 70% para el segundo trimestre amenazan a las líneas aéreas

Por Ricardo J. Delpiano

LATAM B767-300ER Front (A.Ruiz)
Foto: Alejandro Ruiz
El severo daño que impone las restricciones aéreas colocadas por los Gobiernos y la drástica caída de la demanda de viajes, ambas por provocadas por la pandemia del COVID-19, continúan afectando las finanzas de las líneas aéreas y con ello, la continuidad de fuentes de empleo y conectividad en los países. La situación es grave y se agudiza el escenario más reciente de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) que para 2020 pronostica una disminución de US$252 mil millones en ingresos de pasajeros respecto a 2019.

Según la Asociación que representa a las compañías aéreas que movilizan al 82% del tráfico de pasajeros en el mundo, las reservas de liquidez podrían caer en alrededor US$61 mil millones durante el segundo trimestre lo que representa pérdidas netas por US$39 mil millones al 30 de junio. El escenario es adverso si se comienza a considerar las pérdidas del sector durante febrero, mes en el cual se comienza a manifestar la crisis con las suspensiones de vuelos hacia y desde China.

Para este año IATA considera que la demanda actual está cayendo un 38%. En el segundo trimestre, producto de las mayores restricciones de viajes, cierre unilateral de las fronteras y suspensión masiva de operaciones, se estima que la caída en la demanda llegará al 71%, algo nunca antes visto. Las cifras porcentuales consideran un escenario de tres meses de restricciones severas a los viajes aéreos seguido de una recuperación gradual de la economía.

“Cuando las fronteras están cerradas y la movilidad de las personas está limitada por los Gobiernos, nuestro negocio desaparece”, sentencia Alexandre De Juniac, director general y CEO de IATA. “Por supuesto, si no podemos mover a las personas, ese impacto se siente en toda la economía, y no menos importante en el sector turístico”.

De Juniac enfatiza en que la acción preventiva que vienen realizando las líneas aéreas en reducción de costos no será suficiente y es imposible de atender una crisis cuando esta se presenta de manera imprevista y con un impacto global casi uniforme. “Cuando el 70% de tu negocio desaparece de la noche a la mañana, no hay medidas de reducción de costos que pueda compensar el vacío adecuadamente”.

Brian Pearce, jefe Económico de IATA, explica que una línea aérea promedio tenía a comienzos de año una liquidez para dos meses. La estimación puede variar dependiendo de cada compañía y de la región, además de los respectivos escenarios imperantes. Las que gozan de una perspectiva “algo mejor”, pero no por ello menos auspiciosas son las del Medio Oriente y Asia Pacífico. En América Latina, la industria aérea considera una liquidez inferior a un mes para algunas compañías hasta un máximo de siete meses en las líneas aéreas más fuertes.

La falta de liquidez responde, en primer lugar, a una contracción de ingresos en un 68%, favorecido por el transporte de cargo, ya que en caso contrario la reducción sería de 71%. En segundo término, está el descenso en los costos variables que caen un 70% por la reducción de la oferta (ASK) y compensado por la baja en el precio del combustible, aunque IATA advierte que dicho beneficio se recortará en un 31%. Y principalmente, los costos fijos y semifijos que ascienden a más de la mitad del total de costos de las empresas aéreas.

A lo anterior, se agregan los reembolsos de los pasajes aéreos que están produciendo las cancelaciones masivas. La utilización de US$35 mil millones en este ámbito genera una grave crisis de liquidez que, de acuerdo con datos de IATA, castiga a las cajas de las compañías aéreas por US$61 mil millones.

Considerando una recuperación a corto-mediano plazo de la actividad aérea, las aerolíneas están intentando reducir los costes al máximo, tratando de conservar los empleos y la capacidad. Sin embargo, estos cambios en los ingresos y en los costos producen una pérdida neta estimada de US$39 mil millones de dólares para el segundo trimestre, exponen desde Ginebra.

Frente a este panorama extremadamente adverso que amenaza empleos, economía conectividad, turismo, integración de comunidades y países, además de desarrollo social, resalta el rol colaborativo que muestran algunos Gobiernos en el mundo. “Es una buena noticia cuando vienen a la mesa con medidas de socorro”, resaltan.

Tomando como ejemplo, el mayor rescate a la industria realizado por la administración del Presidente Donald Trump por US$50 mil millones para que las aerolíneas estadounidenses paguen los sueldos de sus trabajadores y obtengan créditos, además de otorgar montos adicionales de ayuda a proveedores y aeropuertos, IATA resalta la voluntad y compromiso manifestado por Gobiernos de Australia, China, Dinamarca, Finlandia, Nueva Zelanda, Noruega, Suecia y Singapur, además de recientes apoyo de Canadá y los Países Bajos. En Sudamérica, valora también las decisiones de Brasil y ahora, también de Colombia.

“Canadá, Colombia y los Países Bajos están contribuyendo a la estabilidad del sector permitiendo a las aerolíneas ofrecer vales en lugar de reembolsos, una medida vital que permite que el sector del transporte aéreo pueda seguir transportando mercancías —tan importante en estos momentos— y estar en condiciones de seguir proporcionando la conectividad de la que dependen los viajeros y las economías y que será determinante en la fase de recuperación”, añade De Juniac. “Estos Gobiernos han tomado una medida extraordinaria en circunstancias extraordinarias”.

IATA advierte que, si las líneas aéreas no están listas, la recuperación de la economía será más lenta y por lo tanto más dolorosa para otras industrias ligadas al comercio y al turismo con sus impactos en los empleos y las finanzas familiares. A lo anterior, se suma que una afección a la cadena de abastecimiento producida por menor oferta aérea representará alzas en los precios de bienes y servicios. En Chile, la caída de los ingresos en 40% de las compañías aéreas en comparación con 2019 pone en riesgo a 11.474 puestos de trabajo directos, cifra que se eleva a 47.219 considerando las fuentes de trabajo indirectas.

martes, 31 de marzo de 2020

América Latina ve una reducción de 65% de rutas internacionales por crisis y sus líneas aéreas podrían sobrevivir como máximo 10 meses

Por Ricardo J. Delpiano

avion gris (S.Díaz)
Foto: S. Díaz
Con la imposición de cierre de fronteras decretado por los distintos Gobiernos en la región, las líneas aéreas se encuentran limitadas en sus operaciones obligándolas incluso a suspenderlas totalmente. El escenario es el más adverso para la industria aérea en toda su historia. Nunca antes se había registrado una paralización a escala global con un nivel de incertidumbre que sólo entrega las proyecciones más en contra para todos.

Según la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA), la crisis económica global producto del COVID-19 está generando que, por primera vez desde la crisis del 2008, el Producto Interno Bruto (PIB) global sea negativo. Citando al Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés), la situación actual está produciendo que diariamente un millón de personas pierdan sus empleos en la industria de viajes y turismo en todo el mundo. En América Latina, la industria de viajes y turismo genera 18,9 millones de empleos y aporta el 9,3% del PIB de la región. “La industria de la aviación mueve al mundo. No solamente conectando personas, sino impulsando cientos de industrias a través del comercio, turismo, empleos y conectividad”, señalan desde ALTA.

De acuerdo con las nuevas estimaciones de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), las aerolíneas alcanzarán pérdidas por US$252 mil millones por tráfico de pasajeros con una reducción del 38% en el tráfico pago (RPK) global. En América Latina y el Caribe, se estima una caída del 41% del RPK y un incremento de pérdidas estimadas US$15 mil millones. Las cifras consideran un escenario de tres meses de restricciones gubernamentales a los viajes y una recuperación económica gradual.

Entre las restricciones de los Gobiernos, las suspensiones de los servicios aéreos y las reducciones realizadas por las líneas aéreas para afrontar la caída drástica de la demanda hacen que los países de América Latina y el Caribe vean una contracción del 65% en los viajes internacionales en las últimas semanas de marzo. Algunas reducciones alcanzan al 99% en algunos aeropuertos. “Algunos de nuestros principales hubs como Tocumen en Panamá, Quito y El Dorado en Bogotá están completamente parados atendiendo solamente vuelos humanitarios”, precisan.

De acuerdo JP Morgan, si todas las líneas aéreas latinoamericanas cancelan el 100% de sus itinerarios por un tiempo prolongado, sobrevivirán entre tres a diez meses como máximo dependiendo de la realidad de que cada una. Este escenario se reafirma con las recientes proyecciones de Santander CIB que incorpora un 77% de probabilidad de quiebra para GOL, un 76% para Copa Airlines y un 70% para Azul y LATAM Airlines Group. Según la última entidad, Aeroméxico y Volaris están en una posición más favorable con una probabilidad de 19% y 53%, respectivamente.

Destacando la importancia de la aviación en el funcionamiento de los países, ALTA refuerza el llamado a los Gobiernos de los distintos países de América Latina y el Caribe sobre la urgencia de implementar medidas temporales de importancia crítica para sostener a la industria aérea durante esta crisis. La Asociación regional señala que estas acciones son necesarias para dar viabilidad a la recuperación económica de toda la región mediante la reactivación del transporte aéreo y el turismo una vez superada la pandemia.

ALTA solicita a los gobiernos implementar de forma asertiva y oportuna las siguientes medidas: 1) brindar alivio financiero a la industria mediante la inyección de flujo de caja y la reducción y/o exención de impuestos, tasas y cargos a las aerolíneas, aeropuertos, proveedores de navegación aérea y servicios asociados a la operación aérea que en conjunto apoyarían el regreso de los vuelos; 2) Facilitar la renegociación de deudas, refinanciamiento y líneas de crédito; 3) Ajustar condiciones laborales como medida de contingencia y aliviar las cargas sociales; 4) Facilitar el tráfico de carga mediante agilización del trabajo administrativo y reducción de costos; 4) Flexibilizar reglas para que la industria pueda operar rápidamente con normalidad una vez pasada la contingencia.

Al igual que IATA, insta a los Gobiernos latinoamericanos a actuar con agilidad y asertividad para salvaguardar los empleos de manera inmediata, garantizar un servicio aéreo vital como lo es el transporte aéreo de mercancías, esenciales, personal e insumos médicos, así como garantizar la sostenibilidad de una industria impulsará la recuperación económica global. “Está en manos de los Estados proteger esta industria clave para el desarrollo de la región y de múltiples industrias que dependen del transporte aéreo”, señalan en ALTA.

lunes, 30 de marzo de 2020

Estados Unidos otorga ayuda a sus aerolíneas por US$58 mil millones y se suma más de una decena de países que ya comprometen rescates

Por Ricardo J. Delpiano

United B777-200ER Star Alliance EWR pushback (RD)
Foto: Ricardo J. Delpiano
Reconociendo la importancia del transporte aéreo para la conectividad de las personas y el funcionamiento normal de la economía, el Gobierno de los Estados Unidos entregará un rescate a sus líneas aéreas por un monto de US$58 mil millones. La ayuda directa se inserta dentro de un gran paquete de medidas para volver a estimular la economía del país por la crisis que impone la pandemia del COVID-19 en todo el mundo.

La ayuda se divide en US$25 mil millones de fondos directos para las líneas aéreas que se utilizarán principalmente para pagar las nóminas y cumplir compromisos, otros US$25 mil millones en créditos y US$8 mil millones para empresas cargueras (entre préstamos directos y créditos). También hay una colaboración de hasta US$3 millones para los proveedores como ocurre con las empresas de handling y de catering, por ejemplo.

No es la primera vez que Estados Unidos otorga préstamos a sus compañías aéreas en periodos de crisis. Medidas similares se tomaron tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 y los sucesos posteriores. Las ayudas se entienden no como rescate a compañías específicas sino a una industria clave, por lo mismo se incluyen también a compañías de carga y a los proveedores, además de los aeropuertos que tendrán un aporte adicional de US$10 mil millones. A cambio, las compañías aéreas están sujetas a condiciones como mantener los servicios aéreos para que la cadena de abastecimiento y conectividad no se vean comprometidas.

La medida es compartida por sindicatos y asociaciones. La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) en un mensaje por Twitter agradece al Presidente Donald Trump y al Congreso de los Estados por la medida que permitirá a las líneas aéreas cumplir con sus obligaciones contractuales con sus trabajadores al mismo tiempo que se asegura la continuidad del transporte aéreo como herramienta vital para la economía del país. La Asociación de Tripulante de Cabina (AFA) destaca la acción gubernamental. “Este no es un rescate corporativo, es un paquete de ayuda a los trabajadores”, señalan.

Para evitar un mayor colapso de la economía, cada vez son más los países que comprometen ayudas a sus distintos sectores productivos incluyendo a la aviación. Desde Ginebra, IATA agradece el apoyo por los primeros países que brindan ayuda a sus compañías y llama a otros Gobiernos a hacer lo mismo antes de que el daño sea mayor.

“Las aerolíneas luchan por la supervivencia en todos los rincones del mundo. Las restricciones de viaje y la caída de la demanda significan que, aparte de la carga, casi no hay negocios de pasajeros”, dice Alexandre De Juniac, director general y CEO de IATA. “Es un apocalipsis, pero hay una pequeña y reducida ventana para que los Gobiernos brinden una línea de vida de apoyo financiero para evitar que una crisis de liquidez cierre la industria”.

A fecha de hoy, el 82% del tráfico aéreo de pasajeros está comprometido. Los ingresos para este año sufrirán pérdidas por US$252 mil millones, sólo considerando restricciones de viajes por tres meses y una recuperación gradual de las economías en los meses siguientes.

La ayuda hacia la industria aérea es considerada pertinente dado que son parte del sistema aeronáutico. Son estos los que establecen los impuestos, los cargos aeronáuticos, participan en la construcción de las infraestructuras, incluso cuando esta es insuficiente o llega en forma tardía para atender la demanda, además de imponer restricciones, entre otras acciones.

“Estamos 100% por detrás de los Gobiernos en el apoyo a medidas para frenar la propagación de COVID-19. Pero necesitamos que comprendan que, sin un alivio urgente, muchas aerolíneas no estarán disponibles para liderar la etapa de recuperación”, puntualiza De Juniac. Según IATA, cada puesto de trabajo en la aviación respalda a otros 24 sólo en el sector de los viajes.

Entre los países que ya comprometen ayudas a sus compañías aéreas están: Australia con US$430 millones en reembolsos y exenciones de impuestos; Brasil con prórrogas en las tasas aeroportuarias y más flexibilidad para reembolsos; China con reducción de las tasas aeronáuticas y subsidios para todas sus compañías (estatales y la única firma privada); Finlandia con garantías estatales de US$642 millones; Hong Kong con una ayuda por US$206 millones en exención de tasas y cargos aeronáuticos; Nueva Zelanda con créditos por US$580 millones y otros US$600 millones en aportes a toda la industria aérea del país; Noruega con préstamos por US$537 millones para toda la industria; Qatar con apoyo directo a Qatar Airways; Singapur con un paquete por US$82 millones en el aeropuerto Changi; Suecia y Dinamarca con US$300 millones en garantías de préstamos estatales. Se espera que otros países también se sumen a la lista.

De acuerdo con las últimas estimaciones, las líneas aéreas chilenas perderán este año US$1.849 millones comprometiendo directamente a 11.474 puestos de trabajo en el país y hasta más de 47.000 de empleos indirectos. Se estima que las líneas aéreas verán este año una caída del 40% cuyos impactos se sentirán con fuerza en los proveedores. La crisis golpea también a los aeropuertos y también al Estado que verá reducidos sus ingresos si se pierde fuerza laboral y menos vuelos, además de comprometer al sector exportador del país.

Ante el riesgo de comprometer más de 90 años de trayectoria aeronáutica ejemplar, el Gobierno de Chile debe entender y enfrentar la problemática con una visión de futuro, reconociendo el valor del sistema aeronáutico como herramienta fundamental para el país tomando en cuenta su dimensión geográfica nacional e internacional. De no considerar acciones en la materia, las autoridades deben asumir la responsabilidad de tener cierre de compañías, menos conectividad dentro del territorio, menor competencia y la pérdida de varios puestos de trabajo, además de considerar un retroceso en todo lo avanzado.

De acuerdo con IATA y Oxford Economics, la industria del transporte aéreo sustenta casi 200.000 puestos de trabajo y aporta US$7 mil millones al Producto Interno Bruto (PIB) de Chile, de los cuales US$1,9 mil millones son atribuibles al turismo. Se agrega que el transporte de carga en los diferentes medios de transporte aporta a Chile unos US$79.500 millones en exportaciones, estimuladas por las buenas conexiones.

domingo, 29 de marzo de 2020

LATAM suspende temporalmente el resto de su operación internacional a excepción de cinco rutas

Por Ricardo J. Delpiano

LATAM B787-9 gate y takeoff (RD)
Foto: Ricardo J. Delpiano
Tras un recorte de 90% de la capacidad internacional, medida en asientos disponibles por kilómetro (ASK), LATAM Airlines informa la suspensión casi total de sus vuelos internacionales. La medida está alineada a las decisiones de otras compañías aéreas en el mundo ante las restricciones de viaje impuestas por los Gobiernos y la drástica caída en la demanda.

Según informa LATAM Airlines Group, los vuelos internacionales que se mantenían operativos se suspenderán temporalmente hasta el 30 de abril. Sólo se mantiene una operación muy reducida de cinco rutas en toda la red desde los hubs de Santiago y Sao Paulo (GRU). Las rutas que continúan funcionando, pero con una frecuencia muy reducida, corresponden a Santiago – Sao Paulo (GRU), Santiago – Miami, Santiago – Los Ángeles, Sao Paulo (GRU) – Miami y Sao Paulo (GRU) – Nueva York (JFK). El resto de los vuelos internacionales están suspendidos.

Las operaciones específicas están orientadas a asegurar la conectividad entre dos importantes centros de conexiones como son Santiago y Sao Paulo (GRU) y ciudades específicas que desempeñan un rol de transferencia de pasajeros como son Los Ángeles, Miami y Nueva York (JFK).

Para los pasajeros afectados, LATAM informa a quienes tengan vuelos cancelados no necesitan realizar ninguna acción inmediata. “El valor de su pasaje se conservará automáticamente como crédito para viajes futuros, o podrán reprogramar la fecha de su vuelo, sin costo alguno, hasta el 31 de diciembre de este año”, explican desde la compañía. La medida también es trasmitida por Roberto Alvo, futuro CEO de LATAM Airlines Group, en el programa político de Canal 13 “Mesa Central”, reafirmando el compromiso de la compañía con sus pasajeros.

LATAM agrega que la continuidad de las rutas mencionadas o la reapertura de otros tramos internacionales, depende de cambios en las restricciones de viaje impuestas por los distintos países donde la compañía opera y las condiciones de la demanda. Cualquier cambio –agregan-, será comunicado oportunamente.

Durante la emergencia sanitaria que afecta al mundo, LATAM viene manteniendo una estrecha colaboración con los Gobiernos de distintos países en los programas de repatriación de ciudadanos. Los últimos reportes operacionales muestran la realización de más de 60 vuelos especiales movilizando a más de 10 mil viajeros.

Exceptuando algunos países que mantienen una cuarentena total de pasajeros, LATAM sigue realizando algunos vuelos domésticos para mantener la conectividad y la cadena de abastecimiento, además de colaborar con el traslado de insumos y personal médico. En Chile, por ejemplo, se opera al menos un vuelo al día a cada capital regional y Calama, mientras la autoridad lo permita. Si se requiere, no se descarta la operación de vuelos adicionales. La compañía asegura que mientras existan las condiciones ninguna región chilena quedará sin la necesaria conectividad de personas e insumos críticos.

Qantas adelanta el retiro del B747 tras realizar el último vuelo desde Santiago

Por Ricardo J. Delpiano

Qantas B747-400ER gate SCL 2019 (RD)
Foto: Ricardo J. Delpiano
Como parte de las medidas de fuerza para contener en la medida de lo posible la mayor crisis aérea del transporte aérea, surgida tras la pandemia del COVID-19 y el cierre de fronteras por parte de los Gobiernos, la australiana Qantas adelantó el retiro de su flota Boeing 747-400ER. Planificada para mediados de año, el emblemático Jumbo Jet se despide de la compañía australiana tras efectuar el último vuelo desde Santiago de Chile, realizado el sábado 28 de marzo.

Tras un retiro gradual desde 2015, Qantas mantenía cinco B747-400ER en servicio como los últimos ejemplares de esta flota. Santiago era hasta la semana pasada uno de los pocos destinos asignados a este emblemático modelo de avión que por casi 50 años fue la columna vertebral de la línea aérea. Bajo una situación de emergencia sanitaria mundial, el último vuelo de la aeronave toma por sorpresa a la comunidad aeronáutica y se realiza sin ningún tipo de ceremonia alguna. Inicialmente, se considera una extensión de la operación de la aeronave en la ruta a Chile hasta septiembre, decisión que se habría modificado en los últimos días.  

Por su posición geográfica en el mundo, la dependencia de los servicios aéreo intercontinentales son esenciales para Australia. Como único avión con capacidad para operar largas distancias sin escalas, el B747 es un emblema para Qantas. La compañía recibe su primer ejemplar en 1971 y para comienzos de 1980, es la única aeronave en ser parte de la flota. A lo largo de toda su historia, opera prácticamente todas las versiones principales del avión: desde el B747-100, el clásico -200, la versión de menor capacidad denominada SP, para seguir más tarde con el B747-300 y el B747-400 con el que marca su mayor expansión internacional en la década de 1990. Más tarde, suma seis B747-400ER para ciertas rutas específicas que demandan mayor alcance, como Santiago.

La salida de los “Jumbo Jet” ha sido compensada en los últimos cinco años con la puesta en servicio de los Airbus A380 en las rutas de mayor densidad, los A330-200/-300 y recientemente, los B787-9. Precisamente, este último modelo será el encargado de operar la ruta Sydney – Santiago desde este año cuando se retomen los servicios. Si bien Qantas inicialmente indica que aumentará a diario sus frecuencias a la capital chilena para compensar la reducción de capacidad del Dreamliner, los últimos acontecimientos por los que atraviesa la industria aérea no aseguran por el momento el cumplimiento de esta oferta. “Los recortes anunciados previamente desde fines de mayo hasta mediados de septiembre se mantienen y es probable que aumenten, dependiendo de la demanda”, señala la línea aérea.

A fines de esta semana, Qantas Group anuncia la suspensión de todos sus vuelos internacionales hasta fines de mayo, lo que también aplica para Jetstar. La capacidad, medida en asientos disponibles por kilómetro (ASK), del holding se reduce en un 90% para el cuarto trimestre del año fiscal 2020 (segundo trimestre del calendario). A nivel doméstico, la contracción es de un 60%. La medida supone paralizar 150 aviones, incluye toda la flota de fuselaje ancho. Qantas y Jetstar están monitoreando la situación de manera tal de establecer la operación detallada por rutas.

Pese a los recortes, Qantas destaca el rol fundamental que tienen las líneas aéreas en el transporte de las personas y mercancías en las rutas internacionales como nacionales. Por consiguiente, considera utilizar algunos aviones de pasajeros para vuelos especiales, así como para operaciones de carga bajo la modalidad seat-container. La flota carguera no se verá afectada por las reducciones de capacidad.

Con el improvisto retiro del B747 de la flota de Qantas, el aeropuerto de Santiago ve por terminado todos los vuelos de pasajeros del emblemático “Jumbo Jet”. Desde ahora, la “Reina de los Cielos” como también se conoce a este avión sigue presente en las líneas aéreas cargueras que operan en Arturo Merino Benítez. Como en muchos países, el B747 fue esencial en la conectividad internacional de Chile, al ser utilizado en vuelos a Santiago desde la década de 1970 por líneas aéreas como Air France, Alitalia, Braniff, British Airways, Iberia, KLM, Lufthansa, Pan Am y United, además de las dos temporadas de verano (1988-1989 y 1989-1990) en las que LAN Chile arrienda en régimen wet-lease un B747-100 a Aer Lingus. 

sábado, 28 de marzo de 2020

Swiss vuelve a aterrizar en Santiago para repatriar a ciudadanos

Por Ricardo J. Delpiano

Swiss B777-300ER Alpes (Swiss)
Foto: Swiss
Exactamente 11 años, después de terminar la ruta a regular a Santiago de Chile, Swiss vuelve a aterrizar hoy en el aeropuerto Arturo Merino Benítez, aunque sea por un día. La operación no es una recuperación de la ruta, sino que un vuelo especial de repatriación de ciudadanos suizos que están en territorio chileno.

Swiss se suma así a compañías como Air France (que realizó su último vuelo de repatriación ayer 27 de marzo) y LATAM, entre otras que están colaborando con los Gobiernos de distintos países para gestionar traslados especiales de personas que han quedado varadas en distintos países por el cierre unilateral de las fronteras. Es una de las dos líneas aéreas de Lufthansa Group que confirma vuelo chárter a la capital chilena. Para el 31 de marzo, está confirmado otro vuelo chárter operado por Austrian en la ruta Santiago – Buenos Aires (EZE) – Viena.

El vuelo forma parte del apoyo de Swiss y Edelweiss al programa “sin precedentes” de repatriación que Suiza está realizado a través del Departamento Federal de Asuntos Exteriores (FDFA, por sus siglas en inglés). No se descarta que en los próximos días puedan efectuarse otros vuelos, dependiendo de la demanda y las gestiones de FDFA con Chile como con otros países en todo el mundo.

“Se están programando más vuelos de repatriación por parte de Swiss y Edelweiss en conjunto con FDFA con un enfoque particular en destinos de América Latina, Asia, Oceanía y África”, expone Swiss. “Cualquier persona que esté interesada en tomar ese vuelo de repatriación porque no ha podido, a pesar de sus mejores esfuerzos, organizar su propio transporte a casa debe comunicarse con su representación diplomática local suiza. FDFA también insta a todos los ciudadanos suizos en el extranjero que deseen regresar a su hogar en Suiza registrar su viaje tan pronto como sea posible en la aplicación correspondiente FDFA Travel Admin”.

La operación se realiza con un Boeing 777-300ER con capacidad para transportar a 330 pasajeros. Según informa la línea aérea, el vuelo (LX8900) es el de más larga distancia que ha operado sin escalas en toda su historia y despegó ayer viernes 27 de marzo desde el aeropuerto de Zúrich a las 07:37 horas para llegar a Santiago en el transcurso de tarde. Tras el descanso de las tripulaciones, el regreso desde la capital chilena está programado para hoy sábado para aterrizar en territorio suizo en la mañana del domingo 29.

El último vuelo regular de Swiss a Santiago despegó desde Zúrich el 27 de marzo de 2009. Por consiguiente, el término de la operación a la capital chilena terminó el 28 de marzo. En esa oportunidad, la compañía operaba la ruta Zúrich – Sao Paulo (GRU) – Santiago con equipos Airbus A340-300 como reemplazo de la ruta desde Frankfurt que realizaba Lufthansa con A340-600 hasta marzo de 2006.

La salida de Swiss del mercado aéreo chileno responde en esa oportunidad a una caída de la demanda y a la reducción de los volúmenes de carga que no entregaban sustento comercial a la operación. Con el término de operaciones de Swiss ese año, se pone fin a la presencia de Lufthansa en Chile luego después de más 40 años de servicio ininterrumpido.

En lo que puede ser la mayor emergencia de salud pública global, los vuelos de repatriación están siendo un ejemplo de la colaboración que tienen las líneas aéreas con los respectivos Gobiernos ante los escenarios más adversos. En ese sentido, resalta la importancia de la aviación como medio de transporte fundamental, labor que está en riesgo por la grave crisis que enfrenta la industria aérea por la caída generalizada de la demanda y los cierres de fronteras impuestos unilateralmente por los países.

viernes, 27 de marzo de 2020

IATA estima pérdidas por US$1.849 millones para aerolíneas chilenas y resalta que ayudas de Gobiernos deben ser transversales

Por Ricardo J. Delpiano

Avión neutro A320 dark (S.Díaz)
Foto: S. Díaz 
Como consecuencia de las restricciones unilaterales impuestas por los Gobiernos, las líneas aéreas chilenas registrarán pérdidas en ingresos por alrededor US$1.849 millones para este año, según la última estimación de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA). El impacto es fuerte, pero en términos comparativos con otros países de la región, las compañías chilenas están en el quinto lugar después de las firmas brasileras, mexicanas, argentinas y colombianas.

Pese a estar menos expuesta que otras zonas del mundo, las consecuencias de la crisis del COVID-19 se sentirán con fuerza en América Latina, no sólo en lo que respecta a pérdidas económicas para las compañías aéreas, sino que en empleos y aportes a las economías de los países. En Chile, la caída en los ingresos en 40% en comparación con 2019 pone en riesgo a 11.474 puestos de trabajo directos, cifra que se eleva a 47.219 si se consideran los empleos que dependen indirectamente del normal funcionamiento del transporte aéreo.

En Brasil, las pérdidas pueden llegar a US$7.734 millones, seguida de México con cifras negativas por US$5.291 millones, Argentina con US$2.431 millones y Colombia con US$1.851 millones de pérdidas. Más atrás está Panamá con pérdidas de US$681 millones atribuibles prácticamente a una compañía. En términos de empleos, la posibilidad de pérdidas de fuentes de trabajo alcanza a 224.024 en estos países. Destaca las mayores afecciones que sufrirá México en comparación con Brasil tanto en empleos directos como indirectos. De acuerdo con los datos entregados los empleos mexicanos derivados directamente de la aviación comprometidos serían alrededor de 96.609, mientras que los puestos brasileros alcanzarían a 61.508.

“El impacto será muy grande para cada país”, advierte Peter Cerdá, vicepresidente de IATA para las Américas. En conversación, añade que el cierre de las fronteras en muchos países de la región está teniendo un gran impacto en la conectividad muy rápido, especialmente entre Sudamérica y Europa, así como Norteamérica, además de pérdidas de enlaces aéreos dentro de la región. Con las fronteras cerradas y las restricciones para operar, la paralización de flotas –y las afecciones en capacidad- alcanzan al de otras aerolíneas en el mundo lo que compromete la rentabilidad, por la inexistencia de ingresos, y dificulta también el pago de las nóminas de los trabajadores.

Las líneas aéreas miembros de IATA que representan al 82% del tráfico aéreo mundial estiman un impacto en los ingresos por US$252 mil millones para 2020, lo que representa una caída de 44% respecto a 2019. El impacto en América Latina y el Caribe está estimado en aproximadamente US$15 mil millones. Ambas proyecciones consideran un escenario relativamente optimista con tres meses de restricciones seguido de una gradual recuperación económica.

“En esta región, la conectividad aérea es esencial”, puntualiza el directivo regional. El riesgo está en los 7,2 millones de empleos y las 4,1 millones de toneladas de carga, además de la conectividad a 385 ciudades dentro de la región. “La aviación juega un rol crítico para asegurar que las flores de Colombia y Ecuador lleguen a Ámsterdam, ayuda a las compañías pesqueras en Chile para que trasladen sus productos a través del mundo, lo mismo para los alimentos de Argentina, Uruguay y Brasil. Además, es fundamental para el bienestar de la sociedad y de los negocios locales”.

En medio de la crisis, IATA insiste en que será necesario contar con la ayuda de los Gobiernos para salir adelante. Para ello, propone múltiples fórmulas que pueden ser abordadas por cada país dependiendo de sus realidades. Entre las señaladas están apoyos financiero directo a los operadores, préstamos, garantías y apoyo de mercado de bonos corporativos, y/o una desgravación fiscal o descuentos en los impuestos.

Consultado respecto a fórmulas políticas para rescatar a líneas aéreas como la posibilidad de que los Estados adquieran participación, IATA no descarta. Sin embargo, advierte que de producirse una ayuda de estas características se deben realizar a todos los operadores por igual. “Cualquier tipo de apoyo que den los Gobiernos son muy bienvenidos, pero tienen que ser transparentes y en igualdad para todas las compañías aéreas. No puede haber favoritismos hacia una compañía por sobre otra. Lo que se pide es el apoyo hacia la industria, no hacia una empresa”, puntualiza Cerdá.

Con las líneas aéreas apoyando la repatriación de personas y transportando insumos médicos, desde IATA indican que es necesario mantener la operación de los aeropuertos y que el personal aeronáutico pueda llegar sin problemas desde sus hogares a los terminales aéreos. En relación a los vuelos de repatriación, la Asociación llama a los Gobiernos a cooperar.

Ante las advertencias realizadas por autoridades de algunos países hacia algunas compañías aéreas, el vicepresidente de IATA para las Américas, expresa que los Gobiernos no debieran estar mirando sanciones. “Es más importante cómo las autoridades locales trabajan con las líneas aéreas para ayudar a repatriar a ciudadanos a sus países. Esa tiene que ser la prioridad número uno con las condiciones existentes”, sentencia. “Hablar de sanciones no es una manera responsable de tratar en estos momentos cuando a nivel global estamos en una situación tan delicada”