miércoles, 7 de noviembre de 2018

Comisión de Cultura atenta la memoria histórica de Chile al aprobar proyecto que cambia el nombre del aeropuerto de Santiago

Por Ricardo J. Delpiano

SCL overview Sept18 (RD)
Foto: Ricardo J. Delpiano
En una cuestionada decisión, la comisión de Cultura, las Artes y Comunicaciones de la Cámara de Diputados, aprueba con fecha 05 de noviembre, el proyecto de ley que cambia el nombre del aeropuerto de Santiago de “Comodoro Arturo Merino Benítez” por el del poeta “Pablo Neruda”. Se trata de un visto bueno a una moción incorrecta que desconoce profundamente el legado del forjador de la aeronáutica nacional, cuya obra y resultados, lo posicionan como uno de los personajes más influyentes que contribuyeron a la construcción del Chile moderno y también de la aviación sudamericana.

Según consta en el registro digital de la Cámara, una de las finalidades de la sesión era tratar el proyecto de ley, iniciado en moción de los diputados Guillermo Teillier, René Alinco, Marcelo Díaz y Hugo Gutiérrez y de los exdiputados Osvaldo Andrade, Lautaro Carmona, Alfonso De Urresti, Enrique Jaramillo Becker, Denise Pascal Allende y Alberto Robles, que cambia nombre al Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez por el de “Aeropuerto Internacional Pablo Neruda”.

Bajo el mismo argumento de años anteriores, los que proponen el cambio de nombre -y los integrantes que pertenecen a la comisión que aprueba- aseguran que contribuirán a la promoción turística y a resaltar la obra del poeta, que según su parecer es considerado “un elemento representativo de la cultura del país”“Creemos que este es un proyecto que nos hace bien como país, que le hace bien a nuestra memoria cultural, ya que tiene como principal objetivo reconocer a una de las figuras más importantes de las letras no sólo en nuestro país, sino que a nivel internacional”, explica Carolina Marzán, del Partido Por la Democracia (PPD). Agrega que “Queremos que cuando los extranjeros y turistas pisen suelo chileno, lo primero que vean sea el nombre del poeta Pablo Neruda”, según sentencia en radio Cooperativa (05/11/2018).

Pero el cambio de nombre no es turístico ni representativo, es simplemente un capricho ideológico que continúa con la tendencia revisionista de ciertos sectores o figuras políticas que desde la década de 1990 han buscado rebautizar espacios públicos, calles o avenidas y de aeropuertos del país, por los que a su juicio consideran personajes “más representativos”. El último caso es el del aeropuerto de Antofagasta que dejó de llamarse Cerro Moreno para denominarse Andrés Sabella, en honor a un poeta poco conocido de la zona.

La propuesta tampoco puede ser calificada como cultural porque parte del hecho de borrar el legado de unos para imponer el de otros, en una vieja práctica propia de regímenes totalitarios en la que sólo el nombre del líder, el ideólogo o la figura afín, son consideradas como dignas de reconocimiento. Asimismo, la iniciativa puede ser considerada como un atentado propio a la educación de las nuevas generaciones que bajo el alero de un transporte masivo como la aviación hoy en día, pueden conocer parte del esfuerzo del pasado reciente.

En un país que busca posicionarse como plataforma turística en Sudamérica, preocupa ver el desconocimiento de autoridades políticas respecto a personajes históricos de Chile que, ante sus obras, deben ser motivo de orgullo para la posteridad tal como ocurre en otros países. Una situación que contrasta abiertamente con los casos de Argentina, Brasil o el Perú que, con superioridad cultural, y turística, se enorgullecen en resaltar a sus pioneros como parte de su imagen hacia el exterior.

A pesar de que el proyecto considera la denominación de Pablo Neruda sólo al terminal internacional apunta en el fondo a todo el terminal aéreo, y la cuestionada decisión genera un rechazo prácticamente transversal que sólo contribuye a mostrar el distanciamiento que existe entre el mundo parlamentario de la realidad del país. Más allá de la oposición propia de los sectores aeronáuticos, emerge el rechazo a la iniciativa que se hace desde la propia población que independiente de sus obras o posición política, se atreve a cuestionar al poeta por su actuar, generando más divisiones que encuentros. La repercusión también es unánime a nivel de Gobierno y en el mundo militar.

El ministro de Defensa Nacional, Alberto Espina, asegura que “no hay ninguna razón” para cambiar el nombre al aeropuerto de Santiago. “No estamos de acuerdo, ya que él fue el creador y fundador de la Fuerza Aérea de Chile. No hay ninguna razón que justifique para que a un hombre de su trayectoria se le quite su nombre por el valioso, meritorio y admirado, Pablo Neruda. Queremos conversar con los diputados para que no se cometa ese error”, según consigna Emol (06/11/2018).

El recién asumido Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea de Chile (FACh), general del Aire, Arturo Merino Nuñez, hijo del Comodoro, expresa al mismo medio que la iniciativa de “bautizar Arturo Merino Benítez al aeropuerto, no solo se le estaba agradeciendo y reconociendo su labor, sino que se le estaba reconociendo a todos los aviadores que dieron su vida por lo que hoy tenemos como sistema aeronáutico nacional, que es un orgullo para Chile”.

Por el momento, la aprobación en comisión no implica un efecto inmediato dado que el proyecto debe pasar a votación en la Cámara de Diputados. Si se aprueba, el Parlamento de Chile realizará una importante deshonra a una de las figuras más emblemáticas del país, cuya visión de largo plazo ha permitido al país crecer bajo una armonía que, a fecha de hoy, pareciera ser un sólo recuerdo del pasado. Mientras tanto, el nombre “Cultura” pareciera quedar grande para la comisión de la Cámara como para los honorables que la integran.

El Comodoro Arturo Merino Benítez es el organizador del sistema aeronáutico nacional. Su visión, forjada en la década de 1920, concibe el desarrollo de una aviación sustentada en cuatro pilares fundamente: las líneas aéreas, reflejada en la Línea Aérea Nacional (LAN) -hoy convertida en LATAM-, los aeropuertos, las comunicaciones y la institucionalidad aérea. En su concepción, entendía al Estado como un rol central garante de una función social-nacionalista que la aviación debía cumplir.

La aeronáutica chilena lleva por lo anterior más de 90 años de desarrollo continuo, unitario y concordante, permitiendo al país tener una aerolínea grande y fuerte, reconocida internacionalmente por la seguridad y calidad de servicio, un desarrollo aeroportuario integral, con terminales aéreas internacionales, aeródromos y pequeños campos aéreos que aseguran la conectividad de todo el territorio y de este con el mundo; un espacio aéreo con cobertura total en cuanto a control, y una institucionalidad seria, con una política aeronáutica transparente, al servicio de la aviación, cuya evolución ha sido capaz de anticiparse a tendencias globales.

A pesar de que hoy la realidad aeronáutica puede diferir en algunos aspectos con el ideal inicial, el legado de Arturo Merino Benítez se plasma en un sistema aeronáutico bien gestionado, moderno, eficiente, que brinda una planificación estratégica al largo plazo con capacidad de asimilar nuevas tecnologías y entregar un desarrollo sustentable. Lo anterior, hace que Chile todavía mantenga condiciones de mirar el futuro con mayor optimismo y con una capacidad para adaptarse a cambios que imponen los nuevos escenarios locales y globales.

17 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo tampoco comparto la decisión de este grupo de parlamentarios de querer cambiarle el nombre al Aeropuerto de Santiago, pero de ahi a comparar eso con la conducta de regimenes totalitarios me parece un despropósito y una exageración total. Guste o no esos parlamentarios fueron elegidos mediante elecciones libres y transparentes como corresponde en un sistema democrático, y su decisión que podremos calificar como erronea por otros motivos, se enmarca dentro de las facultades que la ley y la Constitución les confieren. Asi como también cabe recordar que en nuestro sistema existen facultades como el veto presidencial, las indicaciones legislativas, entre otras, para poder hacer un contrapeso en la discusión de las leyes.

En ciertas ocasiones se nota demasiado la visión política sesgada de este blog, basta ver los artículos que se referían al gobierno anterior con críticas muy poco objetivas.

Anónimo dijo...

Considero que lo que afirma Ricardo si aplica, porque que casualidad que los nombres sean de partidarios con ideologías políticas similares. Por qué no recordar a otros pioneros de la aviación también como Alejo Williamson a Margot Duhalde por nombrar algunos en muchos aeropuertos y se insiste con figuras que no tienen que ver con la aviación.

Por otro lado, hay que saber que Arturo Merino Benítez era una figura bastante de izquierda con una visión muy estatal que prácticamente contrasta con la liberalización actual de la aviación.

Finalmente, la comisión de Cultura no tiene otros proyectos más importantes que revisar. Digo yo considerando las bastantes deficiencias en monumentos nacionales, el trabajo de artistas, protección de derechos, etc. Como dice la nota, el nombre les queda grande.

Anónimo dijo...

Un cambio de nombre innecesario que desconoce el aporte del Comodoro. Hay que cuestionar más que el nombre de Pablo Neruda, ¿por qué desconocer el nombre de Arturo Merino B.?

PD: Colombia también rinde homenaje a sus pioneros: El aeropuerto de Barranquilla lleva el nombre de uno de los fundadores de Avianca en esa ciudad hace casi 100 años. El aeropuerto de Cúcuta lleva el nombre del primer colombiano en pilotar un avión y fundador de la FAC.

Saludos.

Anónimo dijo...

Y ahora es cuando Piñera debiera sacar un decreto que señale que los aeropuertos de Chile debieran llevar nombres de próceres de la aviación de Chile:
- Arturo Merino Benitez
- Cesar Copetta
- Margot Duhalde
- Roberto Parragué
- Sanchez Beza
Y tantos otros.

Para Neruda? Bueno, para eso hay bibliotecas, plazas, teatros... y lo bueno que era como poeta lo tenía harto mal como persona; acusaciones de pederasta, involucrado en un supuesto caso de violación, dejó morir a una hija que nació enferma. Si no era santo el hombre tampoco!

Javier dijo...

Todos quienes valoramos el aporte de AMB como pionero de la aviación civil y comercial en Chile debieramos estar escribiendole a nuestros respectivos diputados y senadores (los que correspondan a nuestras circunscripciones electorales) pidiendoles que rechacen este proyecto en la Sala.

Yo ya lo hice. Los invito a hacer lo mismo

Anónimo dijo...

Ponerle pinochet y estareis contento!

Anónimo dijo...

Sean más originales, queda mejor como Aeropuerto Internacional de Santiago

Punto

Anónimo dijo...

Antes que Neruda deberían ponerle Teniente Bello, en honor ya que nunca apareció..

Pablo Magallanes dijo...

Lo que no entiendo es esa necesidad de cambiarle el nombre..si fuera un nuevo aeropuerto ok..pero no se entiende..a título de que sería este cambio.

Anónimo dijo...

Anon 00.20 tambien en Venezuela hay elecciones libres y? el voto no les da de hecho legitimidad a las estupideces que propongan. A Hitler tambien lo votaron y ?

Anónimo dijo...

Anon. 9.32 que tiene que ver? ese es tu mejor argumento? le terminas dando la razon a quienes critican la medida. Y para colmo tienen razon, viendo tu triste comentario, se nota que es todo por ideologia los cambios. Lamentable

Anónimo dijo...

Bien, Pablo Magallanes, muy buen aporte! Otras veces haz patinado refeo, pero no en esta ocasión. Con altura de miras y respeto. Mantén ese nivel

Anónimo dijo...

los parlamentarios no tendrán temas más importantes que resolver?
me parece un desgaste innecesario.

Anónimo dijo...

bien el nombre aparte de feo nadie lo conoce, y mas encima milico

Anónimo dijo...

Yo creo que da exactamente lo mismo, la mayoría de la gente le decimos y le seguiremos diciendo "el aeropuerto"....

Unknown dijo...

Mas que el nombre deberian preoucaparse de las instalaciones

Rodrigo Henríquez Guerrero dijo...

Para Casi todos los que conozco es el aeropuerto o en el mejor de los casos Pudahuel.