jueves, 14 de marzo de 2019

Boeing enfrenta la paralización mundial de la flota B737 MAX, la segunda detención masiva en menos de cinco años

Por Ricardo J. Delpiano

Boeing 737 MAX 8 tail (RD)
Foto: Ricardo J. Delpiano
A cuatro días del accidente del vuelo ET302 de Ethiopian Airlines y ante una presión mundial gradual, la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos determina paralizar la flota Boeing 737 MAX. La decisión la justifica tras reconocer nueva información del accidente con “pruebas físicas” que vincularían de una manera más estrechas los dos accidentes fatales del B737 MAX 8 de Lion Air y Ethiopian Airlines.

La decisión es de efecto inmediato, siendo los países de América encabezados por los Estados Unidos y Panamá, los últimos en acoger la decisión de la autoridad aérea estadounidense. “La Agencia toma esta decisión al obtener nueva información recopilada en el sitio del suceso respecto a la configuración de la aeronave y analizada en el día de (hoy 13 de marzo). Esta evidencia, junto con información satelital disponible, determinan la medida”, indica la FAA.

De acuerdo con la autoridad aeronáutica, existen similitudes entre el accidente ET302 y el de octubre de 2018 correspondiente al vuelo de Lion Air JT610 que “justifican una investigación adicional ante la posibilidad de una causa compartida para los dos accidentes que deben ser mejor comprendidos y abordados”. La orden prohíbe la operación de los modelos B737 MAX 8 y MAX 9 y se extenderá hasta su modificación o cancelación según la determinación que adopte la FAA.

Hasta la tarde del miércoles, la decisión de detener las flotas B737 MAX era arbitraria de acuerdo a la decisión de las compañías aéreas y/o las autoridades aeronáuticas de cada país que de manera preventiva determinan la paralización de la nueva generación de una de las aeronaves de línea aérea más exitosas del último tiempo. China, y numerosos países de Asia, lideraron la detención preventiva durante las horas inmediatas al accidente. Posteriormente, fueron algunas aerolíneas de África y Medio Oriente, además de las compañías sudamericanas Aerolíneas Argentinas y GOL. En el transcurso del martes 12 de marzo, la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) cierra los cielos al avión obligando su detención.

La aplicación Flightradar24 muestra la paralización gradual de los B737 MAX. Mientras el domingo 10 (día del accidente) se realizaron 1.257 vuelos con equipos MAX 8 y MAX 9, estos caen a 950 operaciones el día 11, 758 el día 12 y drásticamente a 111 durante la mañana del miércoles 13, tras la paralización en Europa.

En América Latina, Aerolíneas Argentinas y GOL marcaron la pauta al adoptar la detención preventiva. Aeroméxico, si bien en un principio mantuvo confianza en el avión, finalmente termina compartiendo la decisión de sus pares. En Chile, los B737 MAX 8 operaban sin inconvenientes hasta el lunes por la tarde en las rutas Buenos Aires – Santiago (Aerolíneas Argentinas) y Sao Paulo (GRU) – Santiago, siendo las dos empresas mencionadas las únicas en realizar vuelos internacionales con este avión.

En su cuenta de Twitter, la Dirección General Aeronáutica Civil (DGAC) había informado que Copa Airlines también operaba el avión en Chile, afirmación que no se ajusta a la realidad dado que la compañía panameña sólo posee la versión MAX 9 en su flota y que recién planea introducirla en el transcurso del año, operando actualmente con B737-800. Por la tarde del 13 de marzo, DGAC decreta la prohibición de uso de ningún modelo B737 MAX en Chile.

Copa Airlines señala en un comunicado que desde que conoció del lamentable accidente de Ethiopian Airlines “ha estado muy atenta y en constante monitoreo de todos los elementos de la situación y en contacto permanente con las autoridades involucradas y el fabricante”. Prosigue que “en coordinación con la Autoridad Aeronáutica Civil de Panamá y conforme a los acontecimientos que se están dando, ha decidido suspender inmediatamente y de manera temporal la operación de sus MAX9, hasta tanto se cuente con los hallazgos sobre las causas del accidente mencionado previamente”. Finaliza su declaración reiterando que sus seis MAX 9 han ejecutado casi 1.400 vuelos y más de 7.700 horas desde septiembre de 2018, registrando óptimos índices de fiabilidad y desempeño.

En comparación con otras medidas similares, la decisión llega “algo tarde” e impulsada principalmente por las determinaciones de otros Gobiernos y autoridades aeronáuticas o las propias compañías aéreas ante una percepción respecto a la decisión de los dos accidentes. La FAA como Boeing se habían mantenido más cautas ante el progreso de la investigación. No obstante, es el fabricante estadounidense el que da una especie de alerta al anunciar una mejora del Sistema de Aumento de las Características de Maniobra (MCAS) que ajusta el estabilizador para corregir ángulos erróneos del avión y de esta manera para mantener una trayectoria de vuelo óptima. Boeing introduce este sistema en el B737 MAX como parte de las modificaciones realizadas en el fuselaje y los motores para generar las eficiencias prometidas a los operadores.

En un comunicado, Boeing declara que tiene plena confianza en el B737 MAX, sin embargo, “previa consulta con la FAA y la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB), más las autoridades de aviación y sus clientes alrededor del mundo, ha determinado recomendar a la FAA la suspensión temporal de la flota global de 371 B737 MAX.

Para el fabricante estadounidense, la paralización del B737 MAX golpea fuerte no sólo en términos financieros, sino que también a nivel de confianzas, considerando que es la segunda detención a gran escala en un periodo de cinco años para una aeronave nueva. La última paralización corresponde para el B787 Dreamliner en 2013 por los inconvenientes encontrados en las baterías de litio, flota que también se ha visto afectada recientemente de manera parcial por problemas en los motores Rolls Royce Trent 1000 Package B, C y TEN que equipan a algunos de estos aviones.

“Estamos apoyando este paso proactivo como medida de precaución. La seguridad es un valor fundamental en Boeing durante el tiempo que hemos estado construyendo aviones y siempre lo será. No hay mayor prioridad para nuestra empresa y nuestra industria. Estamos haciendo todo lo posible para comprender la causa de los accidentes en asociación con los investigadores, implementar mejoras de seguridad y ayudar a garantizar que esto no vuelva a suceder”, comenta el fabricante.

Tal como ocurrió con las detenciones de los B787, para las líneas aéreas la paralización de la flota B737 MAX es una medida severa para sus operaciones, a pesar de ser necesaria para salvaguardar la seguridad de los pasajeros. Las más afectadas serán aquellas que ya utilizan de manera masiva los distintos modelos o bien ya han comenzado –con este avión- a reemplazar equipos más antiguos y no cuentan con aviones de similares prestaciones para atender los itinerarios programados.

Ante este escenario, las líneas aéreas europeas recurrirán en la medida de lo posible a las empresas de leasing o wet lease para atender sus vuelos más inmediatos que eran realizados con equipos MAX. A través de su CEO, Norwegian Air Shuttle, ya indica que “pasará la cuenta a quienes producen este avión”, aludiendo anticipadamente las posibles consecuencias que se le avecinan a Boeing en términos de compensaciones.

En los Estados Unidos, American Airlines –que realiza varios vuelos hacia Latinoamérica con B737 MAX 8- señala que hasta la detención efectuaba 85 vuelos por día de las 6.700 salidas diarias que tiene la compañía en toda su red. “American supervisa regularmente los parámetros de seguridad y rendimiento de cada aeronave en toda nuestra flota, incluida una amplia recopilación de datos de vuelo. Estos datos, junto con nuestro análisis, nos dan confianza en la operación segura de todos nuestros aviones y contribuyen al registro de seguridad ejemplar de American”. La línea aérea con base y hub en Dallas Fort Worth agrega que desde septiembre 2017 (fecha en que recibe su primer MAX 8) ha transportado a más de 2,5 millones de pasajeros durante 46.400 horas de operación que abarcan casi 18.000 vuelos.

También comprometida con la seguridad del transporte y acatando la normativa de la autoridad canadiense, Air Canada acata la paralización de su B737 MAX 8. “Estamos trabajando para renovar las reservas de los clientes afectados lo antes posible, pero dada la magnitud de nuestras operaciones con B737 MAX, que en promedio llevan de nueve a doce mil clientes por día, los clientes pueden registrar demoras en las nuevas reservas y en los call centers. Apreciamos la paciencia de nuestros clientes”, dice la empresa que también está aplicando exenciones en la tarifa. 

En América Latina, Aeroméxico, Aerolíneas Argentinas, Copa Airlines y GOL, reemplazarán temporalmente sus flotas B737 MAX con equipos de similar capacidad (B737-800) o en las otras aeronaves que componen la flota. A diferencia de otras líneas aéreas en el mundo, estas cuatro compañías disponen de equipos para atender la contingencia sin representar disrupciones significativas a sus operaciones.

Las posibles fallas del MCAS del B737 MAX -u otro inconveniente- más las situaciones ocurridas con las baterías de litio en el B787 o problemas con las diferentes plantas motriz de la nueva generación de aeronaves reflejan que la industria aérea vive un momento de transición ante la incorporación de nuevas tecnologías. A diferencias de años anteriores, los desarrollos alcanzados sumados a las constantes inversiones que fabricantes como operadores realizan en tecnología, investigación, capacitación, entrenamiento, monitoreo y auditorías, entregan mayores herramientas para evitar que cualquier corrección signifique tragedias mayores. En términos generales, se trata de un aprendizaje constante. 

3 comentarios:

Carlos Fuentealba Jelves dijo...

A mí juicio, los organismos reguladores (FAA, EASA), deben fundamentar sus decisiones, estrictamente, en argumentos técnicos, jamás en aplausómetros tipo farándula televisiva.

Desde el primer accidente de aviación, la innovación tecnológica ha estado presente entre sus causas.

No es algo nuevo o reciente, es consustancial al avance de la tecnología aeronautica, desde sus orígenes.

Mis respecto y homenaje a todas las víctimas.

Anónimo dijo...

El fundamento es la seguridad del pasajero, no le parece suficiente??🤦🤦🤦🤦

Anónimo dijo...

La seguridad ante todo.
Claramente algo esta fallando en los procesos de Boeing, ya que es el segundo modelo que presenta problemas. Al parecer Airbus es mas riguroso a la hora de sacar un nuevo modelo.