miércoles, 17 de abril de 2019

American Airlines y LATAM van a la Corte Suprema para validar la aprobación del JBA en Chile

Por Ricardo J. Delpiano

LATAM Airlines JV American JV IAG (logos compañías aéreas)
Foto: Compañías aéreas
Con el fin de buscar la validación de la aprobación del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) de Chile respecto a la propuesta de acuerdo de negocio conjunto (JBA, por sus siglas en inglés), American Airlines y LATAM Airlines han acudido a la Tercera Sala de Corte Suprema de Justicia de Chile para destacar su propuesta, la cual recientemente ha sido actualizada ante el Departamento de Transportes de Estados Unidos (DOT). La acción busca contrapesar las acciones sectoriales de los reclamantes, impulsadas por ACHET, Hernán Passalacqua, la Fiscalía Nacional Económica (FNE) y CONADECUS, haciendo énfasis en los beneficios que este tipo de acuerdos tienen para los consumidores en una industria aérea que avanza hacia la consolidación y funciona bajo un esquema de redes.

La defensa ante el máximo Tribunal mantiene los lineamientos generales que persiguen este tipo de acuerdos en todo el mundo, y bajo los cuales funcionan más del 35,0% del tráfico de largo recorrido. Por los beneficios que genera, cada vez más los JBA son las fórmulas aceptadas por las líneas aéreas y las autoridades mundiales como un mecanismo adecuado para impulsar el transporte y la conectividad de los países. En general, el 80,0% de las líneas aéreas en el mundo funcionan con alguna asociación de este tipo.

Si bien estas asociaciones atípicas que no constituyen fusiones comienzan en mercados de alta competencia, actualmente se extienden a tramos más reducidos o específicos. El caso de Nueva Zelanda o la solicitud que persigue Aerolíneas Argentinas con Alitalia, son algunos ejemplos de esto último. En América Latina, región que en últimos años se incorpora a esta fórmula de competencia global, los JBA se han extendido desde México (acuerdo entre Aeroméxico y Delta) hasta Argentina. Las últimas líneas aéreas en incorporarse a esta tendencia son Avianca, Copa Airlines y United Airlines con un acuerdo similar.

Si bien LATAM muestra confianza en que la Corte Suprema valide el JBA con American Airlines e IAG, insisten en las oportunidades que Chile perdería si las autoridades no validan este acuerdo, especialmente con la posición geográfica poco favorable del país y las oportunidades que ya entregan otros Estados al aprobar estos acuerdos.

“Chile perdería si fuera impedido de acceder a los beneficios que traen los JBAs. Estamos confiados en que los jueces dimensionarán estos beneficios –que son comprobados día a día por millones de pasajeros alrededor del mundo- incluyen tarifas más convenientes, más destinos y nuevos vuelos directos. Chile no debe quedar fuera de estos acuerdos que significan más destinos y precios bajos”, dice Ignacio Cueto, presidente del directorio de Grupo LATAM Airlines. Agrega que ninguna línea aérea puede volar a todas partes del mundo y que tampoco LATAM lo va poder hacer. “La única forma de ofrecer más destinos a precios bajos es a través de este tipo de acuerdos.”

Las palabras de Cueto comparten los comentarios de años atrás de Art Torno, ex vicepresidente Senior de Iniciativas de American Airlines, quien en 2017 indicaba que, si el JBA no era aprobado en Chile, el país se vería afectados en conectividad. “Si el Joint Business Agreement no es aprobado, los pasajeros van a conectar por los otros hubs y no por Santiago. Chile está muy al sur y no es un hub natural para las conexiones. El tráfico de conexión que podría pasar por Arturo Merino Benítez se iría por otros aeropuertos”, expresa en esa ocasión, argumentando que se podría perder un 35,0% de la conectividad.

La actualización del JBA realizada por las líneas aéreas incluyen mayor conectividad y mejores tiempos de conexión con vuelos en Norteamérica a más de 200 destinos y a Europa con más de 120 destinos. Incremento de la capacidad con más asientos a través de vuelos sin escalas a las dos regiones mencionadas en un 20,0%. Por consiguiente, se indican que se abrirán nuevas rutas sin escalas, y como consecuencia, tarifas más convenientes con reducción del precio.

“Nos complace que hayamos podido presentar los muchos beneficios que los JBAs crean para nuestros clientes alrededor del mundo al igual que para los países en donde operamos”, dicen desde American Airlines. “Creemos que los joint business agreements son el futuro de la industria aérea y confiamos que la Corte podrá ver que un JBA entre American y LATAM es una buena noticia para Chile y proporcionará beneficios concretos a nuestros clientes y a la economía chilena”.

La defensa de las líneas aéreas se centra en que la aviación es una industria de redes, los JBA ya funcionan con aprobaciones respectivas en todo el mundo, la sinergia que generan estos acuerdos, y el trabajo del TDLC para establecer medidas de mitigación.

Para LATAM, este tipo de acuerdos son necesarios para ofrecer una mayor red de destinos a los pasajeros, más vuelos directos, más y mejores alternativas de viaje por itinerarios propios y conexiones. “No existe ninguna línea aérea capaz de ofrecer todos los destinos por sí sola”.

Como se menciona, los JBA están presentes en todos los mercados mundiales con su debida aprobación por parte de las autoridades competentes. “Esto incluye en mercados con características similares al chileno”, mencionan en la mayor línea aérea de Latinoamérica. En los países en los que las autoridades deben pronunciarse al respecto, el JBA entre American Airlines y LATAM, y entre IAG y LATAM ya han sido aprobados por el Consejo Administrativo de Defensa Económica de Brasil (CADE), la Autoridad Aeronáutica Civil de Colombia (Aerocivil), Dirección Nacional de Aviación Civil e Infraestructura Aeronáutica de Uruguay (DINACIA). Además, la Comisión Europea no ha formulado objeciones al JBA con IAG desde hace tres años, sin dejar de destacar que en Europa estos acuerdos no están sujetos a un régimen de revisión obligatorio.

Las líneas aéreas que participan en este tipo de acuerdos destacan que uno de los beneficios más relevantes son las sinergias que generan los JBA y la reducción de la “doble marginalización” que se traduce en beneficios directos para los usuarios. Además, todas las compañías aéreas en el mundo operan mediante acuerdos de cooperación, alianzas o fusiones. Los JBA se ubican en un nivel previo a estas últimas y son más flexibles por ser temporales y no involucrar intercambios de propiedad. “El TDLC también ha dicho, con anterioridad, que en la industria aérea la competencia más que entre aerolíneas, se da entre alianzas. Esto es efectivamente lo que ocurre en Chile, donde operan empresas de todas las alianzas, muchas de las cuales ya cuentan con o han celebrado recientemente JBA.”

LATAM enfatiza que el TDLC realizó un trabajo acucioso y conservador para estimar los riesgos y beneficios de la operación. De esto, se infiere que si la Corte Suprema rechaza el JBA se traduciría en una negación o invalidación del trabajo del TDLC en una posible directa contradicción entre las dos instituciones. “Estas medidas buscan facilitar la entrada de competidores a los mercados incluidos en los JBAs, y controlar el poder de mercado de las partes de dichas operaciones. Las medidas, además, comprenden un plazo de vigencia de cinco años, tras lo cual la operación se debe re-notificar ante el TDLC para que se analice si los beneficios alegados por las partes efectivamente se han materializado”, comentan. 

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Sin duda, hay muchas empresas que han firmado alianzas/joint ventures en el mundo, pero los beneficios a los consumidores deben verse dependiendo del mercado y las rutas.

¿En qué beneficia a los pasajeros que disminuya la competencia en la ruta SCL-MAD al estar IB y LA coordinándose? ¿En qué beneficia que los empleados de LA trabajen para IB y que IB no tenga personal propio en SCL?

En Colombia y en otros países donde han dado vía libre a este JV, lo han hecho porque los pasajeros tienen muchas más opciones para elegir y el mercado no se ve tan concentrado. Cueto solamente quiere proteger sus intereses y quiere vender las bondades del JV a toda costa, sin que necesariamente se ajusten a la realidad del mercado aerocomercial chileno.

Anónimo dijo...

Con o sin JBA entre Latam-American-British-Iberia, la ACHET esta condenada a ver el cierre/quiebra de la mitad de sus socios...los mata Internet principalmente...o caso se llenan los bolsillos vendiendo pasajes para Jetsmart y Sky.