miércoles, 5 de junio de 2019

American Airlines y Qantas logran aprobación tentativa de su JBA en los Estados Unidos

Por Ricardo J. Delpiano

American Airlines Qantas (American Airlines)
Foto: American Airlines
Después de un pequeño revés en 2016, American Airlines y Qantas han conseguido una aprobación tentativa por parte del Departamento de Transportes de los Estados Unidos (DOT, por sus siglas en inglés) para implementar su acuerdo de negocio conjunto (JBA) entre Norteamérica y Australia, y Norteamérica y Nueva Zelanda. El visado temporal entrega un escenario favorable para estas dos compañías y para la industria en general, que demuestra como los Gobiernos pueden ser catalizadores del transporte aéreo al facilitar nuevos mecanismos de asociación que representan beneficios para todas las partes, especialmente los usuarios.

En 2016, la propuesta original de JBA de American y Qantas fue rechazada por la administración de Obama, pese a que Australia y Nueva Zelanda habían entregado su visto bueno. Por consiguiente, ambas compañías acordaron en 2017 revisar su acuerdo y mejorarlo a fin de realizar una nueva propuesta que se presenta en 2018. De ser aceptada por todas las partes, anticipa un nuevo esquema de competencia a nivel de bloques en rutas a través Pacífico.

Las líneas aéreas destacan que la aprobación final del JBA permitirá una mejor integración comercial ofreciendo nuevas rutas y beneficios para los clientes que no serían posibles sin otro tipo de cooperación. Por ejemplo, enfatizan en la posibilidad de abrir rutas y frecuencias a pares de ciudades que en la actualidad no están cubiertas por ninguna compañía aérea. Lo anterior es posible debido a que las dos –o más compañías según sea el caso- tienen incentivos para abrir, explotar y mantener la ruta independiente de cual sea el operador que realice el tramo, dado que los ingresos son compartidos.

Otros beneficios que también exponen son una ampliación de los acuerdos de códigos compartidos, horarios optimizados en los vuelos transpacíficos permitiendo mejorar las conexiones, incrementar el número de destinos y reducir los tiempos totales de viaje. Además, aseguran que el nivel de servicio a los clientes se incrementará con inversiones conjuntas en infraestructura aeroportuaria como salas VIP, sistemas de equipajes y otros, operación en puertas cercanas en los aeropuertos y beneficios en los respectivos programas de lealtad en niveles superiores a los que hoy acceden a través de la alianza oneworld.

En los dos primeros años de entrada en vigencia del JBA, American y Qantas tienen la intención de lanzar nuevas rutas. Qantas ya anuncia la operación de los tramos Brisbane – Chicago (ORD) y Brisbane – San Francisco. Agregar nuevos vuelos en un plazo corto y determinado de tiempo habrían sido uno de los beneficios incorporados que no estaban presentes en la primera presentación del JBA.  

“Como fue evidente en el nivel de apoyo público sin precedentes para esta aplicación, este negocio conjunto también creará empleos adicionales en nuestras respectivas compañías y en las industrias que servimos”, comenta el presidente y CEO de American, Doug Parker. “Agradecemos a la Secretaria Chao y al DOT por su cuidadosa consideración y esperamos recibir la aprobación final en las próximas semanas”. 

“Qantas y American presentaron una propuesta convincente al DOT que brindaría beneficios significativos a millones de viajeros y un impulso al turismo", agrega Alan Joyce, CEO de Qantas Group. 

American y Qantas han cooperado por años a nivel bilateral y multilateral dentro de la alianza oneworld. La aprobación del JBA representa un escalamiento del nivel de cooperación entre las dos líneas aéreas sin llegar a materializar una fusión y ser atingente a mercados específicos como los tramos transpacíficos señalados. Las dos compañías esperan una decisión final por parte del DOT en las próximas semanas, y por mientras, revisarán la orden emanada del organismo.

Pese al rechazo inicial, respuesta del DOT no extraña a la industria considerando que el Gobierno de los Estados Unidos tradicionalmente ha dado un respaldo importante a los nuevos esquemas de asociación que están realizando las líneas aéreas. Esto se interpreta como un entendimiento de la necesidad que existe por disponer las herramientas y facilidades para continuar brindando y mejorando la conectividad y el comercio de los países frente a un contexto internacional cada vez más incierto. Por lo mismo, se considera una buena antesala para la aprobación del JBA entre American Airlines y LATAM que, ya ha sido aprobado sin restricciones por varios países de Sudamérica –incluido Brasil-, a excepción de Chile.

Lo anterior, también se extiende al respaldo que otorgan países como Australia y Nueva Zelanda que, previamente, habían aprobado este y otros JBA. El caso de Nueva Zelanda es interesante al demostrar como un país con un mercado aéreo relativamente pequeño prácticamente con un operador nacional con alcance internacional (Air New Zealand) y operadores específicos por ruta, y sin una excesiva competencia, ha validado los JBA como oportunidad de crecimiento. Actualmente, el 80% de la capacidad, medida en asientos disponibles por kilómetros (ASK), de Air New Zealand está funcionando bajo algún tipo de JBA.

El JBA de American y Qantas competirá directamente con el JBA que Air New Zealand tiene con United y también con el que buscaría alcanzar con Air Canada, generando una verdadera competencia de bloques en rutas transpacíficas sin alterar la participación de capitales ni representar fusiones entre las líneas aéreas. 

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