jueves, 6 de junio de 2019

KLM invierte en combustible sostenible de aviación e investigación en el diseño de nuevos aviones

Por Ricardo J. Delpiano

KLM fuel (KLM)
Foto: KLM 
Con el fin de avanzar en la reducción del impacto medioambiental que producen las operaciones aéreas, KLM se convierte en la primera compañía aérea en invertir en el desarrollo y compra de 75.000 toneladas combustible sostenible para la aviación (SAF, por sus siglas en inglés). La decisión estratégica forma parte de un esfuerzo colaborativo que incluye a SkyNRG, líder mundial del mercado en la producción de este tipo de combustible, y otras 20 organización de transporte y centros de conocimiento, además del compromiso en la materia de Air France – KLM Group. 

Para la fabricación de este tipo de combustible, SkyNRG construirá la primera planta de producción de SAF en la ciudad portuaria de Delfzijl en los Países Bajos. El desarrollo del SAF se realizará en gas biolicuado (bio-GLP) del petróleo y nafta, utilizando principalmente desechos regionales y flujos de residuos de materia prima, como el aceite de cocina usado. En este trabajo, el aeropuerto de Schiphol de Ámsterdam invertirá en la construcción de instalaciones, mientras que SHV Energy inyectará recursos en la instalación y comprará el bio-GLP producido.

Según KLM, esta es una inversión significativa para el futuro y es una medida concreta hacia el cumplimiento de las metas de sostenibilidad, en directa contribución hacia un plan de la industria general y sostenible. “KLM se toma este asunto muy en serio y por ello, durante muchos años ha invertido en sostenibilidad. Al aunar esfuerzos con otras partes, podemos construir una planta que acelere el desarrollo del combustible sostenible para la aviación. A partir de 2022, la planta producirá 100.000 toneladas al año, de las cuales KLM comprará 75.000 toneladas. De este modo, reduciremos nuestras emisiones de CO2 en 200.000 toneladas al año, lo que equivale a las emisiones que liberan 1000 vuelos de KLM entre Ámsterdam y Río de Janeiro”, expresa Pieter Elbers, presidente y CEO de KLM.

El combustible sostenible para la aviación es una opción necesaria que dispone la industria aérea para reducir las emisiones de CO2 a corto plazo, alternativa al desarrollo de otros biocombustibles. Su justificación responde a la necesidad de que en la actualidad no se está produciendo un querosene sostenible suficiente como se desea, principalmente por los costos asociados. La planta de producción es un proyecto de SkyNRG, llamado DSL-01, y se dedicará a la producción de SAF en los próximos años.

Las metas son ambiciosas. Anualmente se producirán 100.000 toneladas de SAF, así como 15.000 de bio-GLP, como subproducto. De acuerdo con los participantes de este proyecto, esto supone una reducción de 270.000 toneladas de CO2 por año para el sector aeronáutico. “Se trata de un importante paso para que la industria se adapte, por un lado, a la necesidad de reducir las emisiones de carbono y, por otro, a la creciente demanda de combustible sostenible para la aviación”, agregan desde la línea aérea.

Por el uso de materias primas provenientes de desechos y flujos de residuos de las industrias regionales, se espera que el SAF proporcione una reducción de 85% de CO2 en comparación con los combustibles fósiles. Para la producción, la planta funcionará con hidrógeno sostenible, producido de las energías hidráulica y eólica. KLM expresa que el uso del SAF contribuirá también una importante disminución de partículas ultrafinas y de azufre. 

“Tanto para nosotros como para nuestros socios, este proyecto supone un importante hito en la expansión del mercado del combustible sostenible para aviación. Somos los primeros en avanzar a esta escala y esperamos que sirva como ejemplo para el resto de la industria en la transición hacia un futuro sostenible para la aviación comercial”, afirma Maarten van Dijk, CEO de SkyNRG.

Con el fin de garantizar los más altos estándares de sostenibilidad, SkyNRG asegura que el SAF no afecta el suministro de alimentos ni el medioambiente dado que no se hace uso alguno de cultivos, como el aceite de soja y el de palma (o subproductos como el PFAD o el POME), para la producción. Esto está avalado por un comité conformado por representantes de WWF International, la Fundación Europea para el Clima, Solidaridad Network y la Universidad de Groninga. Asimismo, la sostenibilidad de la cadena y de los productos relacionados está garantizada mediante la certificación por parte de la mesa redonda sobre biomateriales sostenibles (RSB), el estándar de certificación más alto que existe para combustibles sostenibles.

Además de KLM y SHV Energy, SkyNRG colabora en el proyecto DSL-1 con otros socios dentro y fuera de los Países Bajos como EIT Climate-KIC, Royal Schiphol Group, GROEIfonds, NV NOM, Groningen Seaports, Nouryon, Gasunie, Arcadis, TechnipFMC, Haldor Topsoe, Desmet Ballestra, Susteen Technologies y MBP Solutions, los que participan en distintas fases del desarrollo y producción.

La inversión en SAF por parte de KLM acompaña el exitoso historial que la línea aérea holandesa tiene materia de sostenibilidad en la aviación. Esta contribución incluye, los primeros usos de biocombustibles de segunda generación en vuelos comerciales, la adopción de mejores prácticas a favor del medio ambiente y una inversión en una nueva generación de aviones altamente eficientes como los Boeing 787 y Airbus A350-900, entre otras acciones.

Estudiando un nuevo avión

KLM Flying V (KLM)
Foto: KLM 
En paralelo con la inversión en SAF, KLM se ha comprometido en la investigación de un nuevo concepto de vuelo denominado Flying-V. Mediante un acuerdo con la Facultad de Ingeniería Aeroespacial de la Universidad Tecnológica de Delft (TU Delft), la línea aérea aborda un enfoque distinto para el diseño de aeronaves con miras a lograr vuelos sostenibles de larga distancia en los próximos años.

Con un avión en forma de V, aseguran que el diseño se puede comparar con el avión más avanzado al día de hoy, el A350. Si bien la forma es completamente distinta posee la misma envergadura permitiendo que una posible utilización en los actuales aeropuertos, sin afectar las operaciones de otras aeronaves ni uso de puertas ni las pistas, así como de los hangares. La idea está basada en un avión para 314 pasajeros con un mismo volumen de carga que el bimotor de larga distancia de Airbus.

Por la forma de ala delta, la idea de Flying V permitiría ahorrar un 20,0% menos de combustible que el A350 lo que se traduce en más del 40% del combustible en comparación con aviones más antiguos. Para su propulsión se piensa en motores turbofan más eficientes que los motores que actualmente se utilizan. Si bien se piensa en un suministro inicial de combustible tradicional, se podría adaptar otros sistemas como el uso de la electricidad.  La propuesta también aborda nuevos conceptos de diseño de interiores con la respectiva ubicación de asientos y baños, todos orientados a lograr operaciones aéreas más sostenibles.

“En los últimos años, KLM se ha desarrollado como un pionero en la sostenibilidad dentro de la industria de las aerolíneas. El desarrollo de la aviación ha dado mucho al mundo, ofreciéndonos la oportunidad de conectar a las personas. Este privilegio está emparejado con una gran responsabilidad por nuestro planeta”, comenta Elbers.

Como parte de las celebraciones por los 100 años de KLM, la línea aérea exhibirá un modelo a escala y un mock up a tamaño completo del interior del “Flying-V” en octubre durante el Experience Day que se realizará en el aeropuerto Schiphol de Ámsterdam. 

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Ojala y uno de los dos mayores fabricantes se atreva y salga de una vez por toda del clásico diseño tubular, el diseño en la foto circula hace años pero pero solo se a quedado en eso, en una bonita foto.

Javier dijo...

@14:23
imaginate lo que sería eso.
Si hoy el fanboy promedio alaraquea porque los aviones están configurados de forma tal que les tocó un 75% de ventana en su asiento... solo puedo imaginar como va a ser el griterio y los juramentos (que nadie cumple) de no volar jamas en X modelo de avion o en X aerolinea si en un avión como el del proyecto el 80% de los pasajeros no va a estar ni cerca de una ventana

en fin... si diseño resulta eficiente, ojalá lo hagan. Sin embargo, las dificultades técnicas que representa una geometria de ese tipo para mantenerse estable son un desafio interesante

Anónimo dijo...

Tanta diferencia que hay entre una empresa de un país desarrollado y sus pares por estos lados de la geografía...